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miércoles, 9 de diciembre de 2015

Demasiado bien

Mucho tiempo ha pasado desde la última entrada en el blog, y la razón (que no excusa) es que cada vez dispongo de menos tiempo para contar las salidas al campo. Entre otras cosas porque la familia sigue creciendo, a este ritmo me va a dar para montar una "rehala"!!
Pero debido a recientes acontecimientos me veo en la "obligación" de sacar un rato para, sino poner al día, contar algunas de las últimas salidas que por sus condiciones se lo merecen...

El pasado viernes recibí varias llamadas de Jaime que no pude contestar, así que de camino a una cena que tenía con amigos, le devuelvo la llamada imaginándome por donde podrían ir los tiros.
Efectivamente, era para montar un plan de esos que suenan bien desde el principio: dar un gancho rápido a los cochinos entre amigos para estar en casa a la hora de comer. La cuestión es que en casa como ya he comentado tengo un pelotón de enanos, así que le comenté a Jaime que solo habría posibilidad de apuntarme si me llevaba a alguno a lo que me dijo que sin problemas.

Les comenté a los niños cuando se despertaron que se venían de caza con papá. Sus gritos y saltos de alegría no hacían más que acrecentar las ganas que yo tenía de llevármelos por primera vez de "montería". Y así nos plantamos en la cita a las diez de la mañana, hora a la que todos nos esperaban para empezar sin demora.

Panorámica del puesto.
Jaime nos indicó a Tomás y a mí donde deberíamos colocarnos, y Tomás cedió a dejarme en la zona baja (junto al coche) por facilidad para los niños.
Al poco de colocarnos ya escuchamos algún tiro síntoma de que los cochinos se habían dejado ver.
El puesto de testero, lo recorría un regato y el tiradero se presumía agradable si es que cumplían a la postura.

Los morraleros empezaron portándose muy bien, quietecitos y en silencio, aspectos que se fueron perdiendo según pasaban los minutos y la bolsa de gominolas que había llevado como avituallamiento se agotaba. Para lo pequeños que son...¡Demasiado bien!

Dando cuenta de las provisiones
Pasado un rato me llama Jaime al móvil para decirme que esté atento por la zona de abajo pegado a los coches que ha visto escurrirse uno que hacía bulto. Los siguientes minutos estuve especialmente atento a esa  zona y el vuelo de un mirlo asustado llamó mi atención. Como un tractor con bailarinas bajaba por el cerrete al trote un cochinazo de aupa, el tiradero en aquel ángulo era cortísimo antes de que se me tapara, así que sin pensármelo mucho apunté y solté el primer recado. Al tiro el cochino perdió una mano y por fortuna cambió de dirección metiéndose de lleno en el testero que yo dominaba. Un segundo tiro precipitado por los nervios se lo llevó la copa de una encina. El cochino se me metía encima al tiempo que metía dos nuevas balas en el expréss. Volvía a ver el cochino a través del visor y ya a "capón" le pegué el tiro definitivo que hizo que el tremendo corpachón tomase tierra delante nuestra (a unos 60m) con los niños jaleando a voz en grito ¡que se va! ¡que se va!

Vista del corpachón del cochino desde el puesto.
Los niños emocionados porque han visto el lance perfectamente, yo tiritando de los nervios porque acabo de apiolarme un cochino "mezcla con becerro" y Jaime llamándome de nuevo que tras escuchar varios tiros se estaba imaginando lo peor.

Instantes de felicidad, de calma, disfrutando de los enanos que estaban deseando acercarse a ver el berraco cuando un tiro de Tomás a nuestra izquierda me devuelve la tensión de la situación. Veo un trasluzón de un cochino enorme que se tapa entre las copas de las encinas y calma de nuevo.
Tomás se acerca a preguntarme si lo había visto, a la vuelta a su puesto se acerca a ver el cochino. Sus gestos y expresiones lo dicen todo, es un BICHARRACO!!


Jaime en su puesto ha visto un par de piaras pero no ha querido tirar porque había rayones.
Nada más a parte de una raposa a la que decido no tirar por seguridad pasa por nuestro puesto.
Jaime aparece por el viso y llegamos al cochino (que yo aún no había ido a ver) a la vez. Madre mía! ¡¡Qué cochinazo!!! El guarro de mi vida!!


Fotos y más fotos, y más fotos y más fotos... total son gratis!!! y un guarro así no se si volveré a cobrar en mi vida!!



Los niños alucinados, todos asombrados por el cochino (el más grande que se había matado allí) y yo que aún no me lo estaba creyendo... y eso que la decisión la había tomado la noche anterior y "con condiciones"!!!
Corpachón del macareno que pasaba de los 100kg
Al final el guarro que tiró Tomás no daba sangre ni había rastro y el único cochino que cobramos fue el de un servidor, y con mucha pena (porque D. Tomás tenía que irse) no nos pudimos hacer una foto de "familia" en la que no podía haber faltado COPITO, un auténtico fuera de serie, y con quien me hubiera hecho mucha ilusión hacerme una foto, pues es el perro que sin duda conoce mejor aquellos barrancos y aquellas camas, que aunque no está ya el artista para trotes, a buen seguro que hubiese disfrutado pegando cuatro mordiscos a las orejas de semejante berraco.

Hace dos años escribía un relato con una jornada "calcada" que entonces llamé cuando las cosas están de que no... esta vez sin embargo la jornada salió demasiado bien!


Una vez más gracias a Jaime pudimos disfrutar de un día de campo que seguro que ni a mi, ni a los morraleros se nos va a olvidad en la vida!

Hasta la siguiente que prometo será en breve.
A.U.L.C.

sábado, 7 de diciembre de 2013

El de la suerte

En estas fechas prenavideñas en las que nos encontramos se habla mucho de la suerte. En el mundo de la caza también, pero normalmente se hace apelación a ella cuando esta no aparece, cuando los resultados son negativos o cuando el que estaba al lado tuyo es el agraciado...bueno pues esta vez me tocó a mí.

Que hay gente con "ombligo" no es discutible y que los hay gafados tampoco, yo ni una cosa ni otra, pero en temas de sorteos cinegéticos, seguramente estaría más cerca de lo segundo.
Hace unas semanas me había llamado Fernando para invitarme a montear a su casa a finales del pasado mes de Noviembre. Por supuesto acepté encantado y a la llegada del día en cuestión acudí con las sensaciones de los desayunos monteros...fresquito, hambre y el ánimo y la ilusión a tope.

Cuando me llamaron a sortear y me acerqué a la mesa junto a la chimenea donde reposaban todos los tarjetones con los puestos, se me pasó por la cabeza el típico pensamiento ilusionante...alguno de esos tiene premio, y como en la lotería...a alguien le tiene que tocar! En esos pensamientos estaba cuando Fernando me apremia a que coja uno mientras me dice:
 - Coge el de la suerte eh!!
Con decisión mi mano cogió el que quiso. "El 4 de la Manga". Al enseñarle el puesto a Fer lo que me dijo me gustó.
 - ¿Has traído el express? Pues llévatelo casi cargado al puesto!

Carlos era el postor de la armada así que me organicé con los coches mientras iban saliendo las armadas hasta que quedamos solos en la casa los de " la Manga". La finca es una preciosidad y nuestra armada era traviesa entre dos manchas de monte separados por una siembra de cereal en la que había mucho rastro de los cochinos a cada esquina. La cosa prometía y los comentarios de Carlos de los resultados de años anteriores hacían pensar que habría opción de que algún cochino se mostrase en nuestras posturas.
Los tres primeros puestos de la traviesa en nada se parecían al de Carlos y al mío, ya que los primeros estaban bordeando la siembra con un tiradero de película, y los nuestros se hallaban en un cortadero en pendiente que aunque había sido clareado haría difícil un tiro de un cochino a la carrera.

Siguiendo los consejos de Fernando antes de pestañear ya tenía el rifle cargado por si las moscas. Carlos me advirtió de la querencia natural de otros años y bajando a su puesto prosiguió deseándonos suerte.
El típico puesto de cortadero.
Para ir soltando los nervios alguna rutina recomendable. Lo primero cargar el rifle (está claro), lo segundo y para mi fundamental es hacerme un firme sólido, es decir, conseguir limpiar de piedras y plantas una pequeña superficie donde voy a estar de pie, nivelando el suelo si fuese necesario para estar bien aplomado y cómodo. Lo siguiente es imaginarme donde se pueden dar los lances, y ver si es necesario cortar alguna ramita o algo que a la postre pudiese molestar. Y una vez hecho todas estas cosas con el mayor de los silencios y celeridad, colocar el banquillo y a esperar acontecimientos con el oído en alerta máxima.

Aunque al sol se está de vicio, nunca falta ni el caldito ni los zahones
Tal vez llevase cinco minutos sentados disfrutando del sol en la cara cuando a lo lejos escuché los remolques de los perros soltando. Un par de tiros tempraneros disparaban las pulsaciones por encima de cien, y me hacían recordar donde estaba. Dos perrillos (por el tono del latido parecían de pequeña talla) se esmeraban con la primera ladra que aunque lejos se podía percibir que venía en nuestra dirección. Cesó el ladrido de los perros y pasados un par de minutos escuché al otro lado del cortadero varios animales que se acercaban. Adiviné a ver entre el lo espero a varios animales que me iban a salir al cortadero. Convencido de que serían corzos (que hay muchísimos en la finca) me levanté del banquillo para apuntarlos con el rifle pues había decidido tirar con alza, y para ir entrenando el encare. Mi sorpresa fue mayúscula al reconocer un guarro liderando a los animales. Venían trotando sin prisas pero sin intención de parar. El monte de chaparros y jaras me permitió ver que al menos venían cinco o seis en total, y rápidamente opté por tirar a la que lideraba la partida justo antes de salir al cortadero. Al tiro pegó una voltereta. En el instante en que "hubo confusión" y antes de salir arreando por donde venían solté el segundo pildorazo al que mejor veía. No sé lo que pasó porque casi simultáneamente estaba sacando las vainas y cogiendo del bolsillo dos nuevas balas mientras con el rabillo del ojo vigilaba al pelotón que amagaba por cruzar ahora por el lado izquierdo de la raya. Con el rifle de nuevo cargado busqué a uno entre las jaras y de nuevo tronó el rifle, mientras al cortadero saltaba un precioso ejemplar que echaba chispas con las pezuñas del poleo que llevaba. La segunda bala de la tanda se la llevó éste que acusó el tiro aunque siguió corriendo metiéndose en el monte.

Silencio.....

Cojo una gran bocanada de aire...
Dudo de si he llegado a respirar en estos 20 segundos... intento recapacitar, hacer recuento.
Bueno, al menos uno ha caído, el primero! Intento hacer memoria visual pero nada, parece que no haya sido capaz de retener nada!! jejeje Vaya locura!!!

Repasando estoy cuando delante mío veo un cochino tambaleándose dando vueltas en círculo. Apunto bien y le doy un tiro de gracia. Con las jaras no consigo ver si ha caído, pero el silencio posterior me hacen pensar que al menos ya son dos los se han quedado.

Madre mía!! Qué locura de lance!!! Las manos aún me tiemblan cuando intento sacar el teléfono para escribir a Fernando.
La tranquilidad va volviendo poco a poco y algunos tiros a lo lejos hacen que vuelva a serenarme. Estoy impresionado de cómo ha ido el lance. Ha sido la primera vez que he tirado con el rifle sin la mira (no tenía mucha confianza en tirar sin ésta) y ha sido increíble... Sin duda entiendo a la gente que dice que no es lo mismo tirar con visor o sin él.

Como decía un amigo: "la guerra"
Mediada la montería escucho varios animales que se acercan a mi postura y que terminan saliendo a la raya sigilosos...son corzos, pero cómo me ponen el corazón!!! 
Una de esas veces el animal que se aproxima al cortadero se detiene unos metros antes de salir. Aguanta la posición estático cerca de un minuto y de repente pega un bufido como un toro!!! De nuevo el corazón a mil, este no es otro corzo!! Un perro que venía siguiendo el rastro aparece en escena y estalla a correr en cuanto (supongo) divisa al cochino entre el monte. Ambos aparecen en cortadero como una exhalación apenas con algún metro de diferencia. Antes casi de apuntar el guarro está pegando volteretas en el cortadero. Se ve que dedo ha visto claro el momento de apretar el gatillo. El perro se echa encima de el con rabia y celo, mordiendo el animal que con afición ha ido persiguiendo hasta allí. Yo estoy que no me lo puedo creer...a este si que lo he fotografiado mentalmente, este si que lo he "disfrutado" 100%...
¡¡¡Qué pasada!!!
Me acerco a verlo pues a penas lo tengo a 25m, lo recojo y me lo llevo al puesto para poder disfrutarlo de cerca.

Detrás del morral se ve el "sitio" preparado para estar cómodo de pié
Cuando los perros van llegando a mi puesto escucho con alegría que el perrero grita "muerto" a sus perros para que dejen de morder a un cochino a mi espalda. Se trata del que tiré en cuarto lugar que acusó el tiro y que estaba muerto a medio centenar de metros del cortadero. Con ayuda del perrero lo sacamos al puesto. Se trata también de una hembra pero esta es de un tamaño y pelaje que bien podría pasar por un macareno. Le comento al perrero mi suerte y me ayuda a buscar al cochino que rematé con un tiro. Con los perros no tardamos en encontrarlo. Buscamos al posible segundo (al que tiré en el momento de confusión) pero no encontramos nada, así que agradeciendo su ayuda supongo fallado el segundo y por tanto cuento con tres cobrados de los cinco tirados, faltando por cobrar el primero que maté en el filo del cortadero.

Un par de ladras más me vuelven a poner en alerta pero de nuevo se trata de corzas. Se termina la montería y me acerco a por el que me faltaba. Feliz estaba arrastrándolo hacia la raya cuando casi me tropiezo con otro guarro!! Los cinco qué barbaridad!!! Pues por lo visto no se ha ido ninguno!!! Ver para creer...
Un puesto inolvidable
Carlos llega a mi puesto felicitándome por lo conseguido. "Si ya te lo había dicho!" Me repetía. Y no lo decía por decir pues hace un par de años conseguía resultados idénticos en el puesto, en el que hoy no había tenido suerte y sólo había conseguido ver los dos cochinos que habían pasado entre ambos.

Ya en la casa disfrutaba de un agradable guiso con una sensación mezcla de euforia y apuro, pues los resultados de la montería no eran los que se pensaban habiéndose cobrado nueve cochinos a destacar un magnífico macareno que cogieron los perros, y que por suerte a pesar de las navajas que portaba no montó ningún desaguisado entre los perros que le sujetaron.


Como decía al principio del post y hablando de lotería, a alguien le tiene que tocar...y me tocó a mí. Un día memorable, que por muchos días que pase en el campo seguramente no repita, rodeado además de amigos y en un ambiente que dificilmente se pueda mejorar...

¡Muchas gracias Fer!
           A.U.L.C.

lunes, 21 de enero de 2013

"Coliflores con bechamel" : El Revuelco.

No es una receta de cocina esta entrada que comienzo! El por qué he querido titular así este post tiene su explicación:
El pasado mes de Diciembre, volvía a casa de Jaime a disfrutar de otro día de montería en El Revuelco. El agradable plan de llegada se repetía una vez más. Esta vez nos dieron para cenar unas coliflores con bechamel riquísimas, y comenté a Jaime que ese mismo día había soñado con que mataba un navajero y comía coliflores con bechamel. Las risas y el cachondeito general fueron la comidilla de la tertulia de la cena, a lo que yo insistía que al día siguiente veríamos si tenía razón o no!

El desayuno siempre se me pasa volando esperando el sorteo, pero además esta vez estuve echando una mano así que aún se me pasó más rápido el tiempo hasta que estaba subido en el coche camino de los puestos.
(vista del puesto hacia la izquierda)

(vista hacia la derecha)
Fui de últimos en colocarme, y mientras sacaba el rifle de la funda ya se escuchaban los primeros disparos en la mancha.
Mi puesto, el 1 del Peralejo, estaba cerca de la suelta, que se producía a mi espalda. Jaime, que lo tenía "en frente" a unos cientos de metros, me había avisado que cubriese la retaguardia ya que el año pasado se había colado un cochino al que no le habían podido tirar.

El puesto es precioso, situado en un camino con un cortadero con pastos a la espalda y un gran gargantón delante con un testero al otro lado a unos 150 metros. Además el día no puede ser mejor, de esos que parecen elegidos.

No pasa mucho rato hasta que escucho llegar los camiones con los perros. Desde la suelta los perros ya están latiendo. No quito ojo del monte a mi espalda y los zorzales que asustados me pasan por la cabeza no hacen si no tensionarme más. Una ruidosa carrera entre el monte acelera mis pulsaciones. Rápidamente un cochino salta a la raya algo más lejos de lo que lo esperaba (a unos 80m) cruza justo por el final de carril donde hace viso, así que decido no tirarlo conteniéndome las ganas. Sé va a meter en el gargantón, así que de seguir la misma trayectoria es posible que lo pueda ver en el testero de enfrente. 
Me muevo unos metros hacia mi derecha y efectivamente ahí lo veo subiendo aventajando unas decenas de metros a los perros más rápidos. El primer tiro se lo suelto mientras se tapa entre las copas de las encinas. El segundo más de lo mismo, pero esta vez no veo qué ha pasado pues el monte no me deja ver más. No se qué ha pasado, así que recargo y espero unos segundos hasta que llegan los perros. En ese momento me da un vuelco el corazón al comprobar que se produce un agarre. Le he enganchado!! Cada vez hay más perros, y el quejido de uno de ellos hace que coja el puñal y me apresure a su encuentro. Es una pendiente muy pronunciada, tanto la bajada como la subida, me asombra con que facilidad y velocidad se mueven estos duros moradores!!

Con la lengua fuera y entrando al cochino desde la parte alta de la pendiente me acerco a el. A un par de metros los perros me ven y se apartan dejándome solo!! Coño!! el cochino se encampana y hace ademán de venirse a por mi, por suerte está pegado bien y lo más que consigue es ponerme atacado mientras termino con su sufrimiento. Le hago unas fotos y me vuelvo al puesto resoplando pero con una sonrisa de oreja a oreja!!

Llegamos al tiempo los perreros y yo al puesto, donde les comento el lance y que me ha parecido que un perro iba pinchado en un costado. Cojo aire, me siento en el banquillo y disfruto del momento, qué pasada de lance!! 
No me da tiempo ni de asimilarlo, los perros que ya cazan el laderón de en frente emprenden una segunda ladra hacia mi izquierda. 
¡¡¡AHÍ VA EL VENAOOO!!! El perrero jalea a sus punteros que me están metiendo en venao a tiro. Ayudado por la horquilla le meto en el visor y le suelto el pildorazo. Nada, El venao sigue apareciendo y desapareciendo entre las altas jaras en su desenfrenada huida. Con el segundo tiro el venao pega un aparatoso volteretazo viéndole las patas traseras por encima de las jaras en su caída. Madre mía, que tacazo!! Vaya dos lances en apenas 15 minutos!!

Los perros pronto se vuelven para atrás con el arranque de otra ladra arroyo abajo. 
¡¡¡DINAMIIIITAAA!!! Los perreros voceaban al final del barranco al inicio de una nueva ladra. 

El resto de la montería fue un chorreo de tiros que no cesaban, pero ya no escuchaba los perros, ni hubo movimiento por mi postura. Jaime me avisó de que esperase que tendrían que recogerse los perros y habría posibilidad de que se moviese algo, pero no volvieron por mi barranco, y esperé que llegasen a recogerme y de la que estábamos nos fuimos a traernos al cochinos al remolque. El guarro, que no pasaría de los 65kg, nos dio su guerra para subirlo. Mas tarde hicimos lo mismo con el venadete, al que por cierto no había podido ni ver. 


Fuimos a recoger las últimas reses antes de llegar a la casa, donde la gente ya esperaba en la junta tras haber disfrutado de un buen guiso al que los que llegábamos estábamos deseosos de rendirle cuentas!!

Cuando aparecimos en la casa con el navajero, entre los que habíamos cenado juntos la noche anterior volvía de nuevo el cachondeito a cuenta de las coliflores!! Si ya os lo decía yo!! jejeje

A la junta llegaron 33 cochinos (cinco navajeros), 6 ciervas y un venao...el de un servidor!! En general la montería se dio bien, tirando casi todos los puestos, lo que confirmaba lo que nos había contado Jaime acerca del buen estado en que estaba la mancha, y eso que se quedaron muchos cochinos en el monte, ya que los perros no daban a basto!! Así que habrá que volver a comprobar si fueron muchos o pocos los que burlaron a los perros!!!
(los colmillos del navajero del post recién sacados)
Hasta entonces!
A.U.L.C.

domingo, 2 de diciembre de 2012

De lleno en temporada.

El inicio de la temporada montera como todos los años lo vivimos con la ilusión de los comienzos en los que imaginamos lances soñados con esos animales que cumplirán a nuestros puestos.
Diciembre es plena temporada, y la verdad es que yo no me puedo quejar. He pasado calor, mucho frío incluso he tenido suerte...

El Pinar, 7 de Octubre.
Estrené la temporada antes de lo que acostumbro ya que decidimos dar un gancho en la finca que tenemos arrendada entre unos amigos para los corzos. Madrugamos y pusimos rumbo a Aranda donde habíamos quedado en un bar para desayunar.
Cómo llegamos de puntuales a la cita que incluso el bar estaba cerrado y nos tocó esperar unos minutos en la puerta a la espera de poder despertarnos con un café y un bollo.

(Edu, que le avisé la noche antes y se apuntó del tirón!)
El gancho lo íbamos a cerrar con 16 puestos en dos armadas, que para las 200has seguramente se quedaba un poco escaso, pero no sabíamos si algún cochino se encamaría en la mancha debido a lo "limpio"  del monte, así que estábamos un poco "a verlas venir" y así se lo hicimos saber a los que se animaron a pasar el día de campo con nosotros. El día prometía calor, y por falta de agua el campo estaba sequísimo, así que tras un rápido sorteo pusimos rumbo a las armadas y a las 11 ya se escuchaban a los perros por el monte.

(en los coches desde donde se iría a las armadas a pie)
Yo no tenía ni idea de cómo podría darse el  resultado pero a priori hubiese firmado con cobrar algún cochino y un par de raposos...
Unos tiros a mi derecha y el romper del pinar me confirmaban que algún cochino había en la mancha así que con un poco de suerte tendríamos algún ejemplar para hacernos la foto de familia!
El tiempo pasó rápido y los perros aparecieron por mi puesto. El gancho parecía que tocaba a su fin y a las 13:30 ya estaba recogiendo mi armada. Había escuchado 9 tiros en 5 lances diferentes, y aunque estaba optimista con el resultado me sorprendió que Goni, había cobrado tres cochinos en un puesto!!!

(¿cual es el puesto bueno?)
Me hizo gracia porque en el sorteo en plan guasa me había preguntado qué puesto era el bueno para concentrarse a la hora de elegir, a lo que le respondí que no tenía ni idea que se lo diría una vez hubiésemos terminado...y parece ser que le tocó a él! jejeje.

(foto de familia en un día divertido)
Cobramos 4 cochinos, y se falló otro más y un zorro. Se cubrieron mis expectativas con creces!! y para rematar la jornada nos fuimos a tomarnos una paella y un buen pollo con patatas.

El Revuelco, 1 Noviembre.
Un año más Jaime nos avisaba para montear en el Revuelco. Bosco, Goni y yo llegábamos a la casa poco antes de cenar. Bosco vio la ocasión y sacando un oloroso fantástico (de Bodegas Tradición) empezamos una agradable tertulia que duró hasta el gin tonic en la chimenea tras la cena y hasta irnos a la cama.

Amaneció un día de esos que se piden por encargo, y tras el desayuno se procedió al sorteo. Me tocó elegir el primero (era la primera vez que me pasaba). El puesto que me deparó la suerte fue en la armada de la gallina el número 8.
Me tocó de vecino Goni en el 7, y al ver el puesto me quedé algo más tranquilo pues la orografía de la armada hacía que los puestos quedaran todos "semivistos" y al no estar tampoco muy alejados unos de otros me daba más tranquilidad. Al ver los puestos y viendo cómo podría ser el correntín de los animales nos "organizamos" las posibles entradas de las reses.

El viento lateral y al ser un cierre no nos permitía escuchar ni ladras ni disparos, y la carrera de alguna corza que entraba al puesto era lo que nos servía de señal de que se estaba cazando la mancha.
Un par de ciervas cruzaron por delante de mi puesto pero al estar en viso (aunque no estarían a más de 60m) no las podía tirar así que le avisé a Goni, quien tardó un poco en entender porqué le silbaba, aun así consiguió quedarse con una.
Al poco un par de tiros de Goni me ponen en alerta y rápidamente veo como un bonito venao viene a todo trapo a pasarme unos metros por delante. Con el visor a dos aunmentos casi solo veía "pelo" y cuando estaba a punto de apretar el gatillo con el rabillo del ojo vi que otra res venía a la zaga del que tenía metido en el visor que además llevaba el codillo lleno de sangre. Aún así decidí tirar. No tardé en irme a buscar el segundo bicho que se trataba de otro venado. Con menos precipitación me aseguré bien de que al apretar el gatillo la cruceta estuviese puesta en el codillo, y a los dos trancos el venao se derrumbó.
Vaya lance!! Las manos aún me tiemblan mientras meto otro par de balas en el rifle. El primero no se si habrá caído uno metros más allá pero desde luego el del 9 no lo ha tirado y le ha debido pasar por encima?!
(con el segundo tiro aseguré bien) 
Termina la montería sin más lances en mi postura. Goni se acerca a ver el venado y me pregunta por el primero (que venía con el tiro en el codillo) le comento lo sucedido y vamos a pistearlo. El del 9 se ha ido hace un rato así que no sabemos qué ha pasado con el venao!? Lo pisteamos unos cuantos metros y da un cambio de dirección cogiendo un arroyo y saliéndose de la mancha...la cosa no pinta bien cuando vemos que el venao ha cruzado un arroyo y no cesa el ritmo...nos vamos a la casa sin entender cómo con un tiro en el codillo (a estas alturas además suponemos que yo lo he fallado a huevo) sigue corriendo con un rastro de sangre de unos cientos de metros.

En la casa va llegando la gente, comentando la suerte que cada cual ha tenido. Bosco ha visto varias reses, pero el vecino parece que no las ha dejado cumplir volviendo a toda la pelota antes de que lo pudieran tirar en su sitio.
El que ocupaba el puesto 9 nos comenta que el venado es bonito, y que casi le atropella en el puesto, pero que al ver que llevaba todo el costado sangrando decidió no tirarle esperando que se desplomase en cualquier momento....cosa que tras verle cruzar el arroyo comprendió que no iba a suceder.

(los mosqueteros)
Nos acercamos una vez más a la zona, Bosco Goni y yo, pero fue en vano el intento pues el venao cada vez daba menos sangre hasta que perdimos el rastro volviéndonos a la casa algo resignados, especialmente Goni, quien me echó en cara el estrepitoso fallo a 30m de "su venao"! jejeje ya me hubiese gustado hacer rodar a los dos aunque uno viniese pinchado!!

(foto de familia)
A la junta llegaron 37 reses entre los que había 9 cochinos y 11 venados de los cuales 3 con una deformidad en la cuerna, como uno es curioso por naturaleza, me acerqué para comprobar que los tres tenían anomalías en la pata contraria a la cuerna que presentaba la deformidad.


El Atillo, 10 de Noviembre.
El año pasado se dio de récord cobrándose más de 70 cochinos en abierto y yo no pude ir! Cuando este año Marco me volvió a llamar no lo dudé ni un segundo!! aunque me advirtió que este año no estaba ni parecido de rastros.
Esta vez pintaban bastos en el tiempo...qué frío!! Y eso que los que conocen la zona decían que no nos podíamos quejar!! En un buen fuego a la vera del camino de entrada a la finca (la casa está demasiado metida en la mancha) nos tomamos unas migas con todas las de la ley y aunque un poco pasados por agua disfruté como pocas veces el dasayuno. Esta vez la suerte me mandó al 10 de la Raya. Una armada que según me comentaron no es nada mala, aunque el viento está peor que mal...

(con el caldito que me salvó la montería!!)
El defender nos llevó a los últimos puestos de la armada subiendo por un camino de cabras...parecía una lagartija subiendo por la pared!
A primera vista el puesto no me disgustaba nada, pero en efecto el aire estaba completamente al revés, y al ser un cierre sin excesiva cobertura vegetal...una vez colocado ya no lo veía tan claro.
 (vista desde el puesto con el día frío y brumoso)
La montería discurría ente frío, viento y más frío, cuando se puso a llover. En esos momentos mientras te pones el traje de agua, se te pasan por la cabeza muchas cosas, incluso te preguntas cómo te puede gustar tanto esta afición...pero siempre acabo con una sonrisilla para mi mismo...¡Bendita afición la nuestra!!!

Con el aire al revés no pude escuchar muchos tiros, pero alguno que otro adivinaba en la lejanía. Mi vecino del 9 me sorprendió con un disparo mientras intentaba aguantar el viento mojado que me golpeaba por la espalda. Me puse en alerta y comprobé que había tirado hacia el barranco que teníamos a nuestra espalda fuera de la mancha. Un rato antes había podido ver como un perro puntero latía a un buen marrano que se había salido de la mancha y corría unos metros delante del podenco que lo empujaba hasta el infinito y más allá. Cuando terminó la montería le pregunté que si había tirado al cochino a lo que me contestó que había sido un zorro el objetivo de su disparo.
 (bendita afición la nuestra!!!)
En la casa con la calefacción a tope disfrutamos de un cocido riquísimo y aunque no pude quedarme a esperar a la junta sé que se cobraron 14 cochinos de los cuales un par de ellos con trofeos importantes.

La próxima montería, si Dios quiere, será este Jueves que volvemos a El Revuelco. La mancha que se va a dar es la solana, así que como siga haciendo este tiempo...esperemos que la suerte acompañe!

Hasta entonces!!
A.U.L.C.

viernes, 4 de mayo de 2012

Lo prometido es deuda

Nico es un tío de palabra, hoy me ha llegado esta crónica que esperaba con ganas desde hace unas semanas. Esperamos la siguiente de tierras Argentinas!
Muchas gracias Nico!

...Como te comenté en su día, me cogí un avión desde Londres a Jerez para realizar varias gestiones durante el fin de semana, entre ellas, una Montería de Corzos en la finca de “las Piñas” en “los Alcornocales”, sin duda alguna, la más importante de mis gestiones. 
Así que allí estoy, un viernes 16 de Marzo aterrizando a las 21:00hrs en Sevilla, mi padre como siempre, esperándome a la salida, un saludo y empezamos a comentar como puede desarrollarse la montería del día siguiente, el tiempo lo daban bueno, no iba a hacer mucho viento, algo que preocupaba mucho al estar tan cerca del estrecho ya que había muchos corzos, aunque los dos sabíamos que, ¿en qué montería te dicen que hay pocos “bichos”? Pues eso, aunque nunca esta de más hacerse ilusiones.

A la mañana siguiente, de camino a la venta donde habíamos quedado para desayunar y realizar el sorteo de los puestos, la tensión se palpaba nada más llegar, la mayoría de los que estaban allí presentes llevaban más de un mes sin pegar un solo tiro por lo que estaban ansiosos por llegar al puesto.  Realizan el sorteo y nos toca, el último puesto de la armada de cierre en mitad de un llano, lo cierto es que buena pinta para corzos, no tenía.

Una vez en el puesto, la verdad que era precioso, con vistas a la playa de Bolonia desde allí, tiraderos de hasta 250mts, con mejor pinta para montear venados y gamos que corzos. Comienza la Montería, nada más soltar los perros empiezan a escucharse tiros por todos lados, las ladras aún están muy lejos de donde nos encontramos nosotros y a lo largo de la primera hora no vemos absolutamente nada, los ánimos empiezan a crisparse, aún es pronto y no hay que desesperar. Nuestro primer visitante, a la hora y pico de no ver nada es una corza que pasa como una bala a unos 200mts del puesto, entre que diferencio si es un macho o una hembra podía haber disparado dos veces, me la encaro para ver si sería capaz de darle si se diese el caso de un macho, efectivamente es casi imposible darle a la velocidad que va y con lo pequeña que es y por supuesto sumándole lo “paquete” que soy, esperemos que el macho pase más cerca. Va transcurriendo la montería y seguimos viendo corzas, nos entra un venaete de ocho puntas, una vaca que se esconde en el monte que teníamos a unos 50mts por la detrás y nada más.

(el tiradero desde el puesto con el estrecho al fondo)

Con los cascos nuevos escucho que una ladra se acerca por delante del puesto, aún esta lejos pero con un poco de suerte viene hacia nosotros, en efecto, a unos 280m viene un corzo corriendo que se las pela y le veo “leña”, tiene que ser bueno si la he visto desde tan lejos, le digo al “Jefe” que se prepare, el corzo desaparece entre los arbustos que tenemos delante y de pronto lo diviso a unos 140mts entre dos arbustos parado, le señalo a mi padre donde está y sin pensárselo dos veces le tira, creemos que le ha pegado, desde los prismáticos me ha parecido que le ha dado en el pecho y con el salto que ha dado tiene toda la pinta. Más ganas no podemos tener de ir a comprobarlo pero moverse en ese tiroteo era algo de locos, la sonrisa no nos cabía en la cara ya que pensábamos que nos íbamos “bolos” de allí!

La montería está a punto de terminar cuando una ladra detrás nuestra en el monte viene hacia nosotros, mi padre me avisa para que me prepare y allí están, una collera, la hembra viene hacia nosotros y el macho se abre hacia el monte y justo antes de que se tape lo tiro viendo claramente como lo he fallado. Como es costumbre me pongo a “jurar en arameo” durante un rato, aparece un perro y se me queda en el puesto, me vio la cara y como si me hubiese leído el pensamiento se sube monte arriba por donde el corzo había escapado, empieza a ladrar, no creo que lo saque hacia nosotros, bastante casualidad que justo haya ido el perro en esa dirección, empieza a escucharse el crujir de las ramas y como algo se acerca, la verdad que es bastante ruidoso para ser un corzo. Aparece una vaca! La vaca que se había escondido allí durante toda la montería, mi padre me mira y se ríe y justo detrás de la vaca quién viene, el corzo como una bala, aviso a mi padre, lo ve pero demasiado tarde, me salgo del puesto rifle en mano esperando que saliese por el otro lado y aparece corriendo justo donde mi padre había tirado el otro corzo, no lo dudo un segundo y en cuanto lo tengo en la mira antes de que se tape lo tiro. Había unos 140mts por lo que siendo realistas las posibilidades de éxito eran escasas.

Finaliza la montería y voy hacia allí a ver si había “sonado la flauta”,  veo algo de sangre y un corzo a 15mts de donde habíamos tirado tanto el de mi padre como el mío. El corzo tiene un tiro trasero en el costado izquierdo a la altura de los riñones, lo cojo y me lo subo hasta el carril para enseñárselo a mi padre que enseguida se lo adjudica. Le explico que como iba a tener su corzo un tiro en los riñones y de lado a lado si él tiro el suyo de frente, no hay lugar a discusión, es suyo “y punto” en fin que le vamos a hacer, intento explicarme por todos los medios como era posible que su tiro le diese en el costado cuando yo había visto el corzo de frente, es cierto que era mucha suerte haberle dado al mío pero bueno. No puedo creérmelo así que vuelvo a bajarme al sitio y mi padre conmigo por si encontrásemos algún indicio de que hubiese otro, buscamos, buscamos y nada, me pongo con mi padre a explicarle de nuevo que era casi imposible que le hubiese dado al mío pero que él al suyo le había dado en el pecho, me da por mirar al suelo y qué veo, una gota de sangre seca en la piedra, se la señalo a mi padre, estábamos como a 20mts de donde habíamos tirado los corzos y como a 10mts de donde había encontrado el otro, empezamos a buscar gota por gota, casi no daba sangre, las gotas nos separan unos 25mts más hasta un arbusto enorme.
(el autor con la preciosa collera de moriscos)

Me meto en el arbusto y allí está, el corzo muerto, un corzo precioso, bastante mejor que el otro, en ese momento grito, aquí está el mío!! y mi padre me mira y me dice, “¿dónde tiene el tiro Nicolás?” le contesto que lo tiene en el pecho y dice “ves, este es el mío”,
(donde tiene el tiro Nicolás....ESTE es el mío!!!)

Efectivamente, no cabía discusión alguna otra vez y como yo había asegurado el suyo lo tenía dado en el pecho,pero bueno habíamos cobrado los dos corzos que habíamos tirado y los únicos dos que nos habían entrado.
(una alfombra de corzos de auténtico récord)
Llegamos a la casa, un cortijo precioso, mientras comemos las tapas traen los corzos al jardín, el cupo era de tres corzos por puesto, eramos 32 puestos y se cobraron un total de 43 corzos, la verdad que un exitazo de montería de corzos moriscos en “Las Piñas”, algo único en el mundo.
Ojalá se pueda repetir en un futuro!

Nicolás Rodríguez

martes, 21 de febrero de 2012

Última montería, misma cantinela.

Mientras preparo el morral soy consciente que va a ser la última vez que voy a meter el puñal y los zahones, y posiblemente también el termo con un buen caldo. Sí, con la montería de hoy cierro esta campaña montera.

Antes de bajarnos del coche el termómetro aun no pasa de 0, aunque ya no son los -4ºC que marcaba en el puerto de Somosierra!

Hoy se van a cazar los cochinos y los zorros y como cosa excepcional un lobo (si fuese posible) ya que la administración así nos lo ha permitido. Una vez explicadas las normas de seguridad y las referentes al posible abate del lobo (se lanzaría un cohete desde el centro de la mancha para notificar a los demás cazadores que no se podrían tirar más lobos) comienza el sorteo por armadas, y nos reparte a los cinco que íbamos, en las distintas posibles, sólo coincidiendo Juanito y yo en la Traviesa de la Maestra, el "matacochinos" al 15 y yo al 5.

El puesto está en un camino que divide la finca en dos de Este a Oeste y paralelo al cual, a la izquierda según se avanza, el monte está rozado de hará tres años. A las 11:30 estamos colocados y sobre las 12 se escuchan a lo lejos el bullicio de las rehalas en las sueltas.

Lo primero que aparece por mi puesto es una par de corzas que despistadas por el despliegue de gente por el monte entran al revés. Pasado un rato veo algo moverse entre el monte delante del puesto me pongo en alerta, pues lo que sea viene zorreado. Localizo una zorra que se escabulle en dirección al puesto de mi izquierda, y para cuando se deja ver está en el tiradero del vecino, y no la tiro. Parece que no la ha visto aunque le ha pasado a 50m por delante.
¿cuantos se ven...3, 4 o los 5?
Los perros están aun lejos pero ya se nota la presión que estos ejercen, y medio trotando aparece un grupo de 6 corzas por mi postura.
Se van escuchando más tiros a medida que los perros van llegando a las armadas. Goni, que está en el cierre por mensaje me pregunta que si han soltado pasada la 1 de la tarde!! jejeje esto de que se cace a tope es lo que tiene, que los que están en el cierre dificilmente tiren algo antes de que lleguen los perros. Los perros se van acercando y la cosa se anima por momentos, en mi armada se pegan unos cuantos tiros que silencian las ladras que traían los perros.
 (entrando al revés)
Mensaje de Juanito del móvil..."un zorruno a la buchaca" qué tío! tiene un imán!! mientras le escribo para felicitarle escucho un par de tiros más y el siguiente mensaje es "y también un guarrete"
Es sin duda el auténtico "matacochinos" no deja títere con cabeza!!!

Los perreros pasan por delante de mi puesto aunque no dan la cara más que un par de atavesaos por mi puesto.
La montería va avanzando y poco movimiento se ha visto por los primeros puestos de mi armada. Solo las corzas deciden pasar de cuando en cuando para hacer que me mantenga en tensión.
(solución al frío)
El cielo repentinamente se nubla, y el frío empieza a pasar factura, es momento de sacar el termo y los guantes para amenizar lo que resta de montería.

Juan Arce nos envía un mensaje donde nos comenta que acaba de fallar un cochino que venía como un "spuknik" y en el cerrado puesto que le ha tocado solo ha podido soltarle un pildorazo.

Los perros llegan al final, son las 15:00h pero ni se ve ni se oye a nadie y el postor no aparece. Alguna corza más aparece a la carrera en mi puesto por atrás, así que me doy la vuelta por si apareciera algún cochino zorreado, pero lo único que aparece pasado un rato es un ciclista!!! que por un camino viene atravesando la mancha entera!! Qué peligro, se ha tenido que saltar a la torera las cintas y carteles que anunciaban la montería...Y por mi puesto sigue sin aparecer nada que se pueda tirar!!! jejeje
(el "contrincante" no se aprecia pero está a punto de cruzar)

Ya casi al final una ladra me pone en alerta pues aunque lejana percibo que se dirige hacia mi. Aparece otro grupo de corzos esta vez van cinco y un bonito macho va a la retaguardia. Aún luce el correal pero tiene un cuerpo aparente y una cuerna recia y bien formada ya. El ánimo me acaba de cambiar por completo! Nos acabamos de conocer pero ya tengo rival para dentro de un par de meses!
 (el "matacochinos")
Me acerco al puesto de Juan para hacer alguna foto y nos encaminamos a la casa. En nuestra armada han matado dos cochinas enormes y viejas, que sin duda habrán hecho dudar a los afortunados cazadores pensando que podrían ser navajeros.

Goni y Patri nos están esperando en la casa y cuando llegamos cargamos sus cosas en el coche y nos ponemos en la fila para que nos den un plato de fabes con manitas de cerdo buenísimas.
Cuando terminamos de comer ya han llegado todos los cochinos abatidos.

Hacen un total de 14 y cinco zorros. Hay que destacar dos buenos navajeros entre los cobrados, y tres cochinas enormes que pasarían los 80kg.
La anécdota del día es que por la mañana en el sorteo al llamar a un cazador se han presentado dos, que compartían nombre y apellido quedándose el primero que ha llegado con el 10 de la umbría y cobrando en dicho puesto uno de los dos navajeros que se cobraron...la cara de su "tocayo" era de para ver.
 (enseñando el trofeo)
En fin, como comentaba al principio ya se acabó lo que se daba...y yo sin cortar pelo!! He tenido la suerte de poder asistir a 8 monterías esta temporada y aunque en resultados la cosa ha estado escasa, es de las temporadas más entretenidas que recuerdo, y espero que la siguiente se por lo menos la mitad de divertida que esta y que pueda seguir compartiendo jornadas de caza con los amigos, ya que a fin de cuentas es con éstos sin duda con los que disfrutas y pasas los mejores momentos. Como decía Goni, "jugar al poker es divertido...si encima ganas ya es la leche!!!"
 (con el artista)
Estos meses de parón cinegético intentaré dedicarme a "la cocina" como comentaba Talo en el otro post, qué remedio si ya no se va a poder sacar el rifle a pasear hasta Abril!! Hasta entonces!

A.U.L.C.

lunes, 6 de febrero de 2012

El Jautor, 28 Enero (por Talo Tejada)

Por fin llegó el día, suena el despertador a las 6 de la mañana después de una noche sin parar de mirar al cielo. Una vez metidos los trastos en el coche salimos de casa a las 7 camino a la venta "Los Corzos" para pegarnos un merecido desayuno.
 Una vez allí nos encontramos con gran parte de los monteros que van a asistir al Jautor, entre ellos había quedado para desayunar con Jaime Terry, Yayo, Coli, etc.
A las 8.15 nos dirigimos hacia la casa del Jautor, donde lleva mi padre desde las 7.30 nervioso por cómo estarán los carriles, para realizar el sorteo. Hoy se monteará la mancha de La Saca. Se sorteará por armadas para agilizar el tema del sorteo, ya que en cuanto se sortea una armada ésta sale y se sigue sorteando el resto. Me toca el 18 del Membrillo, una traviesa con la que tengo mucha esperanza y colocaré los puestos del 12 al 19.Hoy se podrán tirar venaos, gamos, gamas, muflones, muflonas y cochinos. En el sorteo nos han advertido que tengamos mucho cuidado tanto con los corzos como con las cabras que puede haber alguna en la mancha.
Salimos en dirección a Buenas Noches, que vamos a entrar por allí. Hoy me llevo de secretario a Antonio Torres y vamos con la esperanza de ver si le podemos hacer novio, aunque el puesto no es el ideal, pero la esperanza la tenemos.

Nos bajamos del coche y se empiezan escuchar los primeros tiros y antes de que me dé tiempo llegar a mi puesto ya se empiezan a escuchar los primeros perros, así que corriendo nos colocamos y preparamos el rifle. Una vez cargado el rifle y abierto los banquillos es la hora de sacar el oloroso, ya que estamos en un a umbría y habrá que calmar esos nervios.

Escuchamos una ladra que se dirige hacia nosotros y enseguida el del puesto de al lado tira, nos quedamos estáticos pero la ladra se calla, así que suponemos que habrá acertado con el tiro. Se siguen sucediendo las ladras y de repente escuchamos un bicho correr hacia nosotros, me lo encaro pero no estoy seguro si era un venao o una cierva, así que decido no tirarlo. Al rato otra ladra y me avisa Antonio que por la derecha hay un bicho, es una gama que apenas me da tiempo meterla en la mira, pero le suelto un tiro aunque sin mucha esperanza. Escuchamos otra ladra que se dirige hacia nosotros y nos entra una cierva a unos 20 metros y nos quedamos mirándola, aunque venía con los perros pegados y no nos dio mucho tiempo. Le comento a Antonio que como esto siga así si matamos algo va a ser de un tiro conejero.
Son ya la 1.30 y escuchamos de nuevo una ladra delante nuestra y nos pone alerta, pero escucho unos chillidos y le digo a Antonio que los perros han debido de coger un cochino, pero no me atrevo a acercarme porque no está muy cerca del puesto. Al llegar el perrero a nuestra altura le comento lo del agarre, se dirige hacia allá y me trae el “cochino”
(El cochinete del agarre)
Después de pasar los perreros me comenta Antonio que si ya se nos ha acabado la montería, o si existe la posibilidad de que nos entre algo más, a lo que le respondo que espero que nos entre algo más. Para “celebrar el cochino cobrado” le damos buena cuenta al oloroso y al salchichón, pero no da tiempo a terminar la copita cuando de nuevo otra ladra viene desde lejos hacia nosotros por nuestra derecha. Vemos venir una gama recta hacia nosotros y aunque está a unos 90-100 metros decido dejarla cumplir más, ya que no nos ha visto, pero de repente aparecen unos perros desde nuestra dirección y la gama al verlos que le vienen de frente pega un salto y se salta el arroyo, volviendo loco a los perros que no sabían donde se habían metido y a mí que me había desaparecido de repente de la mira. Antonio inmediatamente me cuenta alucinado el salto de la gama, que saltó un arroyón impresionante.
Ya se están acercando las 3 de la tarde, hora a partir de la cual se ha pactado no tirar. Pero a las 2 y media otra ladra en nuestra dirección y es un venao, el cual le intento meter en la mira pero veía borroso pero de todas formas le suelto un tiro y pienso que le he podido dar, enseguida escucho que lo tira el siguiente puesto, así que luego iré a preguntar.
(cargando un gamo)
Me acerco a ver si hay sangre por donde ha cogido el venao y veo varias gotitas, con lo que le comento a Antonio que le hemos dado, a lo que me responde que seguro que la sangre sería de algún perro que llevaría la cara manchada.

Empiezo a recoger la armada y me voy enterando de los resultados. Hablo con Jaime que ha matado un venao, que sin ser nada espectacular está encantado con el tirascazo que le ha dado. Una vez cargados los bichos en los mulos toca cargarlos en la pick-up. El pobre Antonio no va a querer volver porque le estoy pegando una paliza de las buenas, tanto andando y ahora lo pongo a cargar.
(¡qué buena mano de obra!)
Voy hablando con la gente mientras que he quedado con mi padre en la casa de La Saca, y me entero que mi primo Yayo está “encantao” porque ha matado su primer gamo y Edu Delgado que ha matado un venao muy bonito. Que injusta es la vida, después de mi paliza y la gente ha matado y yo no!!! Aunque la culpa es mía porque la oportunidad la he tenido.
(Yayo con su gamo)
Al final se han matado 53 reses, de las cuales solo 10 hembras, lo que me resulta muy raro después de la cantidad de gamas que había en la mancha, luego me voy enterando de comentarios de que la gente no ha querido tirar las hembras porque tenían la esperanza que detrás fuese el macho.
(Edu con su bonito venao)
Se acabó, hemos pasado un día muy agradable, el tiempo nos ha respetado, con un buen ambiente y gracias a Dios no ha pasado ninguna desgracia. Para ser la primera experiencia como orgánicos aún nos falta, pero no ha salido tan mal. Habrá que repetir otro año!!!

T.T.O.