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domingo, 2 de diciembre de 2012

De lleno en temporada.

El inicio de la temporada montera como todos los años lo vivimos con la ilusión de los comienzos en los que imaginamos lances soñados con esos animales que cumplirán a nuestros puestos.
Diciembre es plena temporada, y la verdad es que yo no me puedo quejar. He pasado calor, mucho frío incluso he tenido suerte...

El Pinar, 7 de Octubre.
Estrené la temporada antes de lo que acostumbro ya que decidimos dar un gancho en la finca que tenemos arrendada entre unos amigos para los corzos. Madrugamos y pusimos rumbo a Aranda donde habíamos quedado en un bar para desayunar.
Cómo llegamos de puntuales a la cita que incluso el bar estaba cerrado y nos tocó esperar unos minutos en la puerta a la espera de poder despertarnos con un café y un bollo.

(Edu, que le avisé la noche antes y se apuntó del tirón!)
El gancho lo íbamos a cerrar con 16 puestos en dos armadas, que para las 200has seguramente se quedaba un poco escaso, pero no sabíamos si algún cochino se encamaría en la mancha debido a lo "limpio"  del monte, así que estábamos un poco "a verlas venir" y así se lo hicimos saber a los que se animaron a pasar el día de campo con nosotros. El día prometía calor, y por falta de agua el campo estaba sequísimo, así que tras un rápido sorteo pusimos rumbo a las armadas y a las 11 ya se escuchaban a los perros por el monte.

(en los coches desde donde se iría a las armadas a pie)
Yo no tenía ni idea de cómo podría darse el  resultado pero a priori hubiese firmado con cobrar algún cochino y un par de raposos...
Unos tiros a mi derecha y el romper del pinar me confirmaban que algún cochino había en la mancha así que con un poco de suerte tendríamos algún ejemplar para hacernos la foto de familia!
El tiempo pasó rápido y los perros aparecieron por mi puesto. El gancho parecía que tocaba a su fin y a las 13:30 ya estaba recogiendo mi armada. Había escuchado 9 tiros en 5 lances diferentes, y aunque estaba optimista con el resultado me sorprendió que Goni, había cobrado tres cochinos en un puesto!!!

(¿cual es el puesto bueno?)
Me hizo gracia porque en el sorteo en plan guasa me había preguntado qué puesto era el bueno para concentrarse a la hora de elegir, a lo que le respondí que no tenía ni idea que se lo diría una vez hubiésemos terminado...y parece ser que le tocó a él! jejeje.

(foto de familia en un día divertido)
Cobramos 4 cochinos, y se falló otro más y un zorro. Se cubrieron mis expectativas con creces!! y para rematar la jornada nos fuimos a tomarnos una paella y un buen pollo con patatas.

El Revuelco, 1 Noviembre.
Un año más Jaime nos avisaba para montear en el Revuelco. Bosco, Goni y yo llegábamos a la casa poco antes de cenar. Bosco vio la ocasión y sacando un oloroso fantástico (de Bodegas Tradición) empezamos una agradable tertulia que duró hasta el gin tonic en la chimenea tras la cena y hasta irnos a la cama.

Amaneció un día de esos que se piden por encargo, y tras el desayuno se procedió al sorteo. Me tocó elegir el primero (era la primera vez que me pasaba). El puesto que me deparó la suerte fue en la armada de la gallina el número 8.
Me tocó de vecino Goni en el 7, y al ver el puesto me quedé algo más tranquilo pues la orografía de la armada hacía que los puestos quedaran todos "semivistos" y al no estar tampoco muy alejados unos de otros me daba más tranquilidad. Al ver los puestos y viendo cómo podría ser el correntín de los animales nos "organizamos" las posibles entradas de las reses.

El viento lateral y al ser un cierre no nos permitía escuchar ni ladras ni disparos, y la carrera de alguna corza que entraba al puesto era lo que nos servía de señal de que se estaba cazando la mancha.
Un par de ciervas cruzaron por delante de mi puesto pero al estar en viso (aunque no estarían a más de 60m) no las podía tirar así que le avisé a Goni, quien tardó un poco en entender porqué le silbaba, aun así consiguió quedarse con una.
Al poco un par de tiros de Goni me ponen en alerta y rápidamente veo como un bonito venao viene a todo trapo a pasarme unos metros por delante. Con el visor a dos aunmentos casi solo veía "pelo" y cuando estaba a punto de apretar el gatillo con el rabillo del ojo vi que otra res venía a la zaga del que tenía metido en el visor que además llevaba el codillo lleno de sangre. Aún así decidí tirar. No tardé en irme a buscar el segundo bicho que se trataba de otro venado. Con menos precipitación me aseguré bien de que al apretar el gatillo la cruceta estuviese puesta en el codillo, y a los dos trancos el venao se derrumbó.
Vaya lance!! Las manos aún me tiemblan mientras meto otro par de balas en el rifle. El primero no se si habrá caído uno metros más allá pero desde luego el del 9 no lo ha tirado y le ha debido pasar por encima?!
(con el segundo tiro aseguré bien) 
Termina la montería sin más lances en mi postura. Goni se acerca a ver el venado y me pregunta por el primero (que venía con el tiro en el codillo) le comento lo sucedido y vamos a pistearlo. El del 9 se ha ido hace un rato así que no sabemos qué ha pasado con el venao!? Lo pisteamos unos cuantos metros y da un cambio de dirección cogiendo un arroyo y saliéndose de la mancha...la cosa no pinta bien cuando vemos que el venao ha cruzado un arroyo y no cesa el ritmo...nos vamos a la casa sin entender cómo con un tiro en el codillo (a estas alturas además suponemos que yo lo he fallado a huevo) sigue corriendo con un rastro de sangre de unos cientos de metros.

En la casa va llegando la gente, comentando la suerte que cada cual ha tenido. Bosco ha visto varias reses, pero el vecino parece que no las ha dejado cumplir volviendo a toda la pelota antes de que lo pudieran tirar en su sitio.
El que ocupaba el puesto 9 nos comenta que el venado es bonito, y que casi le atropella en el puesto, pero que al ver que llevaba todo el costado sangrando decidió no tirarle esperando que se desplomase en cualquier momento....cosa que tras verle cruzar el arroyo comprendió que no iba a suceder.

(los mosqueteros)
Nos acercamos una vez más a la zona, Bosco Goni y yo, pero fue en vano el intento pues el venao cada vez daba menos sangre hasta que perdimos el rastro volviéndonos a la casa algo resignados, especialmente Goni, quien me echó en cara el estrepitoso fallo a 30m de "su venao"! jejeje ya me hubiese gustado hacer rodar a los dos aunque uno viniese pinchado!!

(foto de familia)
A la junta llegaron 37 reses entre los que había 9 cochinos y 11 venados de los cuales 3 con una deformidad en la cuerna, como uno es curioso por naturaleza, me acerqué para comprobar que los tres tenían anomalías en la pata contraria a la cuerna que presentaba la deformidad.


El Atillo, 10 de Noviembre.
El año pasado se dio de récord cobrándose más de 70 cochinos en abierto y yo no pude ir! Cuando este año Marco me volvió a llamar no lo dudé ni un segundo!! aunque me advirtió que este año no estaba ni parecido de rastros.
Esta vez pintaban bastos en el tiempo...qué frío!! Y eso que los que conocen la zona decían que no nos podíamos quejar!! En un buen fuego a la vera del camino de entrada a la finca (la casa está demasiado metida en la mancha) nos tomamos unas migas con todas las de la ley y aunque un poco pasados por agua disfruté como pocas veces el dasayuno. Esta vez la suerte me mandó al 10 de la Raya. Una armada que según me comentaron no es nada mala, aunque el viento está peor que mal...

(con el caldito que me salvó la montería!!)
El defender nos llevó a los últimos puestos de la armada subiendo por un camino de cabras...parecía una lagartija subiendo por la pared!
A primera vista el puesto no me disgustaba nada, pero en efecto el aire estaba completamente al revés, y al ser un cierre sin excesiva cobertura vegetal...una vez colocado ya no lo veía tan claro.
 (vista desde el puesto con el día frío y brumoso)
La montería discurría ente frío, viento y más frío, cuando se puso a llover. En esos momentos mientras te pones el traje de agua, se te pasan por la cabeza muchas cosas, incluso te preguntas cómo te puede gustar tanto esta afición...pero siempre acabo con una sonrisilla para mi mismo...¡Bendita afición la nuestra!!!

Con el aire al revés no pude escuchar muchos tiros, pero alguno que otro adivinaba en la lejanía. Mi vecino del 9 me sorprendió con un disparo mientras intentaba aguantar el viento mojado que me golpeaba por la espalda. Me puse en alerta y comprobé que había tirado hacia el barranco que teníamos a nuestra espalda fuera de la mancha. Un rato antes había podido ver como un perro puntero latía a un buen marrano que se había salido de la mancha y corría unos metros delante del podenco que lo empujaba hasta el infinito y más allá. Cuando terminó la montería le pregunté que si había tirado al cochino a lo que me contestó que había sido un zorro el objetivo de su disparo.
 (bendita afición la nuestra!!!)
En la casa con la calefacción a tope disfrutamos de un cocido riquísimo y aunque no pude quedarme a esperar a la junta sé que se cobraron 14 cochinos de los cuales un par de ellos con trofeos importantes.

La próxima montería, si Dios quiere, será este Jueves que volvemos a El Revuelco. La mancha que se va a dar es la solana, así que como siga haciendo este tiempo...esperemos que la suerte acompañe!

Hasta entonces!!
A.U.L.C.