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lunes, 26 de marzo de 2012

Todo en contra, pero la suerte de cara.

La vida del currante es lo que tiene:

Viernes 19:15h llamada del jefe:
   - ...Acabo de tirar el corzo. Creo que le he pegado, pero no se a donde ha ido tras el brinco. Voy a esperar a Carmelo y te llamo en cuanto que sepa algo.

Qué tío! Yo que pensaba que iba a esperarme hasta Semana Santa...Ya me quedé sin plan! jejeje
A los 10 min me llama de nuevo:

   - jejeje, ahora te envío la foto!! Es muy bonito! Parecido al de hace dos años, muy abierto, perlado y larguito.
Resumo el lance según me lo contó por teléfono:

Llegaba tardísimo porque entre una cosa y otra no pude salir antes de casa. El coche, lo aparco donde siempre, y sin perder ni un minuto compruebo que el aire está de levante, mal! Primera faena. Decido dar un rodeo por el llano de las colmenas con la idea de asomarme al pilón de las vacas desde la curva y entrar recechando canuto arriba, ya que con el aire así no me puedo poner en el puesto.
(cuando me voy a sentar...un par de bichos de "mis pies" salen corriendo y ladrando)

En las colmenas me encuentro con Carmelo que está liado con el forraje de la poda y me dice que voy tardísimo. Me despido y sigo recortando metros al pilón. Cuando me asomo a la curva despacio veo que no hay ningún bicho fuera, así que avanzo por una vereda de las vacas para ganar un poco de altura y mejorar la posición. A medida que me acerco parece que el aire está mejor, así que sigo avanzando para intentar colocarme en el puesto del otro día, desde el que domino la zona rozada y el reguerito. A cada paso que doy dedico un par de minutos con los prismáticos. Poco a poco voy avanzando hasta que prácticamente llego al puesto. Cuando me voy a sentar, compruebo que el aire está fatal, así que decido bajarme al carril para rececharlo hacia arriba.

Mientras busco en el suelo el mejor sitio para pisar sin hacer ruido, un par de bichos de mis "pies" salen corriendo y ladrando reguero abajo. Coño!!! Pero donde cojones estaban?? Cómo no les he visto??? estarían echados en el reguero??? Veo correr a la corza y me parece adivinar al macho que la sigue. Con el rabillo del ojo veo un clarito por donde se tapa la corza al cual apunto por si el macho le seguía. Y no solo le seguía sino que al llegar a este ladrando se para mirando en mi dirección. Medio segundo y le suelto un tirascazo a pulso a unos 80m. El corzo pega un "pingo" y lo pierdo de vista.
...(en este momento es cuando hablamos por teléfono)

 (después de un par de temporadas "dando coba" el día más tonto se equivoca)

La siguiente llamada es a Carmelo para que se acerque pues no he visto salir del matón ni a la corza ni al macho. Al llegar Carmelo le doy indicaciones del sitio donde lo he tirado pero no encuentra nada. Cruzo el reguero para ayudarle antes de que se vaya la luz, y llegando a donde estaba Carmelo, me da el tufo a corzo en la mata anterior, compruebo que además hay gotas de sangre en el suelo (me he equivocado al darle la referencia del clarito) Al buscar en el lentiscón Carmelo localiza al corzo que se ha debido meter "de cabeza" de un salto.
 (simétrico, perlado, largo, viejo...¿se le puede pedir más?)
El tiro lo tiene en el sitio, un poco de atrás para adelante pero en las costillas. Es precioso! Carmelo está encantado, porque llevaba viéndolo dos años y no habían sido capaces de hacerse con el! Y resulta que hoy que lo hago "todo mal" llegando tarde, entrándole con el ruido, con el aire al revés....es el día que se equivoca!!

 (En la caza hay muchos factores, pero desde luego cuando la suerte acompaña...cómo cunde!!!)

Las fotos no tienen muy buena calidad porque están hechas con el teléfono y con poca luz, pero sirven de testimonio ( y a mi para ponerme los dientes largos)!!! Me tendré que bajar esta S.Santa los tiestos para preparar el trofeo ya que puesto que se lo ha apiolao el jefe antes de que llegase un servidor tendré más tiempo libre para dedicarme a prepararlo!! jejeje De todas maneras y como tengo nueva "herramienta" algo haremos estas vacaciones.
...Y si el siguiente morisco es con arco???
...Soñar es gratis!!! jejeje

Hasta entonces!
A.U.L.C.

miércoles, 21 de marzo de 2012

A los moriscos

Aprovechando una bajada exprés al Puerto a recoger a la enana que estaba en casa de los abuelos, he podido escaparme a pisar campo en pos de los moriscos. Como iba con el tiempo justo, quedé con el jefe en la salida del peaje para hacer un cambio de coche y desde allí llegar con suficiente antelación al campo.
 (a las 18:30 ya estamos cargando el rifle)
Por lo seco del terreno y lo "sucio" del suelo lo más inteligente es esperarlos con el "culo" y dejar que sea el campo quien se mueva. De camino al puesto descubrimos una piara de cochinetes que apuran el poco grano que han dejado las vacas seguramente bajo la vigilancia de la cochina desde el monte.
 (vista hacia abajo a la izquierda con el reguero)
Desde el puesto se vigila un reguero en el que corre el agua y una zona de monte que se ha rozado, predilección de este pequeño cérvido.
La luz poco a poco va desapareciendo y apenas se escucha algún ruido que no conseguimos identificar. A las 8 hemos decidido quitarnos aun a sabiendas de que tenemos algún bicho cerca por escuchar cada rato algún paso en la hojarasca.
 (ladera por la que el macho viejo bajaba y abajo el reguero por donde subió y se rascó el que vimos (en el lentisco del centro de la imagen)
Me ha parecido escuchar un bicho bajando a media falda, le digo al jefe que se prepare por la derecha que pero en ese momento veo cómo me señala con el dedo en el regato que teníamos justo debajo. Con los prismáticos identifico un corzo. El jefe ya lo tiene en la mira y me indica que le confirme que es el macho viejo que estábamos esperando. La primera impresión es de macho, pero no le veo mucha "leña". Se pone a frotarse con las ramas de un pequeño lentisco y le indico al jefe que no me parece grande (no le veo bien y eso que no estará a mas de 50m). Por señas me vuelve a preguntar si lo tira o no, y yo sigo dubitativo. Macho es seguro...pero no se! En un momento se me ha parecido una corza...Mientras el jefe me vuelve a preguntar con gestos me encojo de hombros en señal de que no lo tengo claro y en ese momento el corzo que debía de estar mirándonos pega un rabotazo y dos ladridos. Al instante le secunda otro por su izquierda, y otros tres por la falda de la derecha entre los cuales destaca uno por el tono seco y grave propio de un macho viejo. Me cago en la leche teníamos al macho grande a poco menos de 100m a nuestra derecha! Seguramente ese es al que escuché bajar por la laderita!! No nos han cogido el aire, pero poco a poco se marcha el concierto de ladridos a la volcada del cerro. Cuando pensamos que ya no pueden escucharnos nos volvemos al coche.
   - ¿Cómo puede haber en este canuto 5 corzos distintos??? Será posible!!
   - Pues menos mal que ha pegado la espantada, porque estaba por tirarlo! No se me ocurría que pudiese haber más de un macho aquí, y al haber visto los rascaderos el otro día estaba seguro de que tenía que tratarse de un corzo grande! pues por lo visto hay más de uno en esta zona.
   - ¿Repetimos por la mañana?
   - No se. Pongo el despertador y depende de como me levante te despierto o no.
   - Ok.

05:30h  el jefe se asoma a la habitación para preguntarme si estoy despierto y si nos vamos...Está preguntando a un convencido! Echamos los bártulos al coche y ponemos rumbo a la sierra de nuevo.
 (empezando a clarear con la luna de fondo)
A las 07:00 ya se adivina claridad y pasado un cuarto de hora ya estamos recechando. El aire viene parecido a ayer, así que vamos a intentar recechar unos rozados para terminar en el canuto donde nos ladraron ayer, a ver si los pillamos. Aunque el campo está muy seco con la humedad de la mañana y por las veredas de las vacas se anda de maravilla y sin apenas hacer ruido. Vamos revisando las zonas desmontadas y en un momento dado un ladrido a nuestra izquierda nos petrifica.
Un segundo ladrido nos ayuda a localizar la figura de un corzo que nos ha visto pero no sabe qué somos exactamente. Da un par de pasos y se queda mirándonos a través de una "ventana" del ramaje. El jefe lo observa a través del visor y de nuevo me pregunta qué hacer. Con los prismáticos, a unos 80m y con suficiente luz adivino la cuerna de un joven corzo que si bien no es tirable promete para el año que viene. Cojo la cámara y le hago un par de fotos, me intento acercar para hacerle una mejor pero pega tres brincos y se tapa.
 (foto desastre con la cámara en manual, pero ¿se adivina el corzo en el centro derecha?)
Aún estamos muy lejos de la zona de ayer, así que sin duda este es un tercero en discordia. Seguimos recechando, revisando cada abiertita entre el monte hasta que llegamos al canuto.
(cazando el canuto arriba revisando cada esquina y cada mata)
Por el camino que recorre la parte baja del barranco vamos subiendo a un metro por minuto escudriñando cada parte del rozado.  Llegamos hasta el final del mismo sin ver ni oír nada. Hoy los corzos no están aquí. O ayer se asustaron más de lo que habíamos calculado, o ya están encamados.

Antes de volver al coche revisamos unos rascaderos y unas camas en el rozado, y un ruidillo entre la hojarasca llama mi atención. Un pequeño individuo está también de caza por la zona. La fugaz figurilla de una comadreja aparece y desaparece entre las ramas secas del suelo. Ajusto la cámara y me acerco al personaje. Sale corriendo pero le lanzo una ráfaga. Esta sin duda ha sido la captura de hoy!
 (por fin conseguí hacerle una foto a este cazador)
Estamos de vuelta en casa pasadas las 10 y tras un par de tostadas y un cabezazo para coger fuerzas, cargamos el coche (esta vez con cunas y sillitas en vez de rifles y banquillos) y salimos para Madrid, han sido 24h aprovechadas!! jejeje La siguiente intentona habrá que hacérselas al corzo viejo en Semana Santa.

Hasta entonces!
A.U.L.C.

martes, 13 de marzo de 2012

Preparativos e inventario

La temporada corcera está a la vuelta de la esquina, y  con la misma ilusión de todos los años empezamos con los preparativos.
(un par de camas recientes)
El pasado Sábado me lo había reservado para pasar un día de paseo por el campo, en busca de rastros y rascaderos de los corzos más avanzados. La temporada este año parece que va un poco adelantada con respecto al año pasado por la zona centro peninsular. Seguramente se deba al terrible estado del campo en general y de los cultivos en particular, acusadamente secos por la falta de agua de este invierno.
(el campo acusa la falta de agua)
Llegamos a media mañana Javi y yo y lo primero que decidimos fue darnos un paseo para ver si había rastros por la zona de las siembras del río. A penas se veían un par de salidas "del monte" a las siembras (muy retrasadas y secas éstas por cierto). Tampoco encontramos ningún escodadero de este año en donde siempre marcan el borde del monte. Poco movimiento por allí.
Lo siguiente fue cambiar de zona y preparar una siembra en mitad del monte y digo preparar porque es lo que hicimos. Con la "soleta" a cuestas y tres herramientas más nos dirigimos al sitio que tenía en mente.
Gracias a Dios el terreno se podía trabajar con relativa facilidad pese a lo seco del campo. Nos tuvimos que turnar unas cuantas veces para poder arar apenas 50m²!
(el posible apostadero a 26m)
Como este año tengo el propósito de intentar cobrar un corzo con arco, lo siguiente fue preparar el apostadero subido a un pino cercano.
Tras acabar rendidos dimos cuenta del perolo de espaguetis bolognesa que nos habíamos llevado. A cada cinco minutos a Javi le aparecía un nueva ampolla en la mano!
"Cómo se ve que no ha trabajado duro en su vida!!"...eso diría un guarda que conozco! 
De atardecida no pusimos cada uno en una zona con las cámaras de fotos a ver si asomaba algún corzo para irlo "inventariando". Donde yo me puse no salió nada, y Javi vio cuatro hembras con un macho mediano apenas ya sin luz. 
(no salió ningún corzo por donde yo estaba)
Menos de tres semanas para la cuenta atrás. Hasta entonces!


A.U.L.C.

martes, 6 de marzo de 2012

Capitán General

Durante estos días en que hay poca excusas con las que escaparse al campo me dedico a leer el diario que a "trompicones" fui escribiendo de cuando en cuando. El relato a continuación se sitúa en Octubre de 2006. Lo titulé entonces "Capitán General"


...El despertador me avisa de que si no espabilo no llegaré de noche. Mientras se calienta la leche en el microondas cargo los bártulos en el coche. A las 07:00 estoy rodando.
De camino voy dándole vueltas al lance de ayer, -¿Cómo fallé ese cochino?- He decidido que hoy por lo tanto andaré sin la vara de avellano. A ver si estreno en condiciones el 30-06 que le voy a comprar a Jose.
Entre tanto son las 07:45 hace un frió de cuidado y el Levante hace tiempo que no soplaba con tantas ganas. –Parece que hoy no voy a ver un bicho hasta que me suba en lo alto-. El coche lo he dejado donde arranca el camino del Membrillo, el que lleva a la “placita de toros” del final del camino. Me he propuesto encontrar la verea que sube a las lajas del Cambullón -en las que ya estuve con el jefe y con José cuando nos enseñaba las zonas de la finca- sea como sea.
Con todo preparado, jersey puesto y morral a la espalda, empiezo a cazar camino adelante. Entre el Levante y el camino de arena hacen que no me escuche ni yo mismo al andar. Cuando llevo un rato caminando veo delante de mí en una curva del camino un bicho andando. Me agacho y viendo que el viento está bien aprovecho para acercarme al filo de la curva. Por si las moscas ya el seguro está quitado cuando me asomo no veo la cabeza y no es ni cierva ni corzo…-¡joder!- es una muflona. José nos había avisado que se estaban empezando a ver alguna hembra por la zona. Espero un poco para ver si va con algún galán pero nada, así que sigo el camino y cuando paso a su altura pega un taponazo para luego pararse a unos cuantos metros. Ha debido verme entre los brezos porque es imposible que me haya oído. Pongo el seguro y sigo pensativo –que raro, con lo apretado que está esta parte nunca habría dicho que hubiese muflones por aquí-. Entre que sigo pedaleando escucho otro bicho que se mueve por mi izquierda, me quedo petrificado viene trotando hacia mí. Intento ver entre los troncos de los brezos que por su altura dejan ver algo por debajo. No veo ni oigo nada más, tampoco le presto más atención achacando el ruido a la muflona que acabo de dejar atrás.
(camino del Membrillo)
 -Trash, trash...
Ahora si que lo veo, a mi izquierda y a unos 10m! El corazón se me sale por la boca cuando veo que es un muflón macho. Me encaro el rifle, el bicho se va trotineando, no me ha visto pero le ha debido revocar el aire. No se para. Lo voy a tirar trotando. ¡Está al lado! Aprieto el gatillo y el tiro no salta. ¡El seguro! Lo quito, le voy a perder de vista. Le pego un silbido y ¡eco!, se me queda mirando el tiempo justo para soltarle un leñazo entre las ramas. -¡Pum! Cae al suelo y da dos volteretas, ¡olé mis “guebs”! ¡Que me lo he cepillao! –La pierna izquierda no la puedo ni apoyar en el suelo de lo que me tiembla-
La adrenalina a tope, el corazón desbocado, la pierna que no para y el muflón…y el muflón que se levanta y me dice ¡que hasta luego!  Se levanta, se sacude y se va trotineando. El pánico me inunda cargo de nuevo el BRNO pero los troncos de los brezos no me dejan tirarlo, demasiado apretado.

-Ya está, seguro que le he pegado un calentón de agujas y ahora se va como si nada.

La imaginación juega conmigo. Mil posibilidades se me pasan por la cabeza. Con cara de impotencia veo a través de lo apretado como parece que a los pocos metros se desploma de nuevo. Me acerco con la mira a 1,5 aumentos por si hay que rematar el tema. La cara me va cambiando según  me voy acercando. Una sensación inexplicable me envuelve, lo tengo ya en mi mano, está seco, el tiro en el codillo, un poco bajo pero bien puesto. No entiendo como ha podido andar esos metros!, pero ¡ya está! Me acabo de hacer con mi primer muflón.
(foto con le muflón recién cobrado apenas sin luz)
Una vez que lo saco al camino me parece más bonito que en un principio. No es muy grande pero para mi es “Capitán General”
Tras hacerme alguna fotillo, y como aún es muy temprano -serán sobre las 8:25- dejo el bicho a un lado del camino y retomo el propósito con el que he empezado la mañana; encontrar la verea del Cambullón. Cuando llego a la abierta en donde fallé el cochino antes de ayer, arranca una laja hacia arriba por mi derecha. Decido subir para ver a donde sale. Con el día ya más que amortizado con el muflón, el rifle, aunque cargado, no parece que vuelva a disparar hoy, pero por si las moscas…
La laja  tiene buena pinta, está muy tomada por las reses, muestra de ello son las miles de cagarrutas que se aprecian en las grietas de la roca. Tengo la sensación de que voy a ver algún bicho de un momento a otro. Cada asomada la hago con la máxima cautela en espera de encontrarme con la cabra de mi vida, pero nada. Sigo subiendo por la laja. La piedra tiene unas rayas increíbles como arañazos en las partes de abajo. ¡Son derrapes de las reses! Me cuesta creerlo pero es evidente que tienen que ser lo que sospecho. La verdad es que la laja tiene toda la pinta…por aquí o andan muflones o cabras porque otro bicho no sube…
Casi arriba del todo veo una res de culo. La tengo cerquita, a no más de veinte metros. Si en el camino de arena no hacía ruido ni que decir el que hago subiendo por la laja. Es una muflona, me quedo un rato observándola mientras come tranquila. Decido acercarme un poco más. Avanzo unos metros y de nuevo me paro. Cual es mi sorpresa cuando veo que va acompañada por un macho medianito. Joder! de no ver un muflón en mi vida a verlos como ciervas…pero ya he hecho el cupo hoy, y no es muy grande, un poco más pequeño que el otro. Cambio la mira por la cámara de fotos y saco un par de instantáneas, el machito me ha visto. Las fotos han tenido que salir chulas.
(...de no ver un muflón en mi vida a verlos como ciervas!)
Se van despacito hacia arriba y yo con ellos sigo subiendo hasta lo más alto. Parece que sigue una verea bastante clara así que la sigo a ver a donde sale.
(Impresionantes vistas desde la "Laja del Cambullón")
No me ha podido salir mejor la jugada, he aparecido en las lajas del Cambullón, estoy muchísimo más arriba de lo que pensaba. Ya me he orientado perfectamente. Pues le verdad es que lo que he cazado no es muy largo y es muy bonito, quizás un poco complicadilla la subida por la laja. Seguro que por aquí voy a volver y seguro que algún bichete apañaremos.
A la vuelta, me hago un par de fotos más con el muflón, lo apaño y para el coche. En el coche de vuelta a casa, me quedo saboreando ya los recuerdos de la mañana de campo que acabo de echar.
Son las 11:20h mientras descargo las cosas del coche ya estoy maquinando por que vereda tiraré el próximo día.

A.U.L.C.

jueves, 1 de marzo de 2012

Escapada al extranjero

Marzo ya está aquí, y aunque la temporada montera terminó prácticamente "ayer" tenemos puesto el interés en el próximo mes de Abril donde algunos de nosotros podemos disfrutar de la primavera en el campo persiguiendo al cérvido más pequeño de nuestra península, el corzo.
La oferta de su caza incluso comienza en este mes, en el caso del corzo morisco, pero también es Marzo un mes para planificar posibles salidas al extranjero. Más teniendo en cuenta las ferias de las que podemos disfrutar estos días en la capital, en la que la oferta es casi ilimitada.

Hace unos años, pocos, decidió el jefe aventurarse tras los corzos polacos, rememorando así una escapada que había hecho a Hungría en sus tiempos "de juventud". En principio mi madre iba a acompañarle, pero un par de semanas antes del viaje, no recuerdo bien por qué, mi madre se apeó del barco y a la proposición de mi padre de sustituirla, acepté encantado.

Era principios de Mayo, y la orgánica con la que íbamos, Hispalcazar, nos había dado un par de encarecidas recomendaciones: Llevar polainas de plástico para evitar empapar los pantalones al recechar por el alto pasto y algún tipo de producto para los mosquitos.

Volamos Sevilla-Varsovia, y tras un par de horas de coche dirección Este, llegamos al hotel que se situaba en medio del cazadero. Nos presentaron a los guardas que nos iban a acompañar en los recechos (eramos un grupo de 4 cazadores) y quedamos a la mañana siguiente en el desayuno del hotel.
 (rececho al amanecer del primer día) 
Apenas pegué ojo en toda la noche y ya en el desayuno me sorprendió ver que a éste llegaban el resto de la partida de cazadores con el rifle desenfundado al hombro!! jejeje Curiosa imagen ver a un puñado de tíos desayunando aun de noche en el comedor del hotel con los rifles custodiando la mesa.

Tadeo, estaba ya listo en la puerta del hotel con el coche en marcha. Nos había tocado el único guía que hablaba inglés, y aunque lo hablaba con un acentazo alemán (lo había aprendido en una fábrica de cerveza del país germano) fue decisivo para entendernos a la perfección con él.
(desde el coche se veían animales casi a cada esquina de siembra) 
 Subimos al coche y deseándonos suerte al resto de compañeros partimos. Llevábamos contratado un paquete de 5 corzos de hasta 350gr. A partir de ese peso no entraría en el paquete, y habría que pagarlo a parte. Por eso, y a pesar de mi falta de experiencia en la valoración del trofeo en gramos, tras cobrar el primero era capaz de afinar con los demás que veía en relación con éste, que habíamos calculado en 340gr.
(primer corzo cobrado tras un tiro de fortuna a la carrera)
 La primera mañana cobramos uno bonito que tras fallarlo parado a unos 100m lo hizo un taco a la carrera a casi el doble de distancia con un tiro de codillo espectacular.
(haciendo asomadas a cada esquina)
Tuvimos otra oportunidad antes de comer en un tiro muy cercano a un corzo parado que también falló, así que nos fuimos a probar el rifle para comprobar que se desviaba casi 40cm bajo a los 100m.
(entrando a un corzo con una torreta de fondo)
 Por la tarde cobramos otro bonito que tuvimos que pistear unos metros ya casi sin luz.
Así pasó también el segundo día, cobrando otros dos (uno este servidor).
 (corzo cobrado por el menda tras un lance con 7 disparos...)
El ritmo era a corzo por salida, en las que además veíamos muchos machos medianos o pequeños que descartábamos. Como además estábamos a uno de completar el cupo apurábamos en el peso para que si bien no pasara de 350 tampoco se quedase con menos de 300 ó 310gr.
(nos pareció pequeño...aunque viendo ahora la foto no lo tengo tan claro!)
Una de las tardes la pasamos en una torreta haciendo una espera, pero tan sólo vimos un par de hembras y un zorro. Además nos cayó una chupa de agua importante de la que nos libramos gracias al techo de la caseta.
(el vehículo de Tadeo, con algunos problemillas por los acelerones!)
 El tercer día vimos un corzo precioso en una colza, le hicimos una entrada con el coche y sintiéndose seguro dentro de la siembra que le tapaba hasta las orejas nos conseguimos poner a unos 50m. Sentado en la ventanilla del coche por encima del techo del mismo conseguía verle la leña. El jefe estaba dispuesto a pegarse el caprichazo con un buen corzo, y este cumplía todos los requisitos. Desde el coche no podía tirarlo, así que le animé a que se bajara e intentar de pie un mejor ángulo de visión. El corzo salió corriendo y rompió a la siembra de al lado que estaba recién nacida. No tenía donde taparse hasta un bosque cerrado a un par de kilómetros. Así que dimos media vuelta y nos pusimos a perseguir al corzo que corría por la siembra paralelo a la carretera y dirección al bosque. El lance era espectacular. El animal corría a todo lo que daba (y el coche también, jejeje) y conseguimos ponernos a su altura, así lo tuvimos al menos durante 500m en que ninguno de los dos aminoraba la marcha, el jefe incluso pensó en tirarlo en ese momento, ya que aunque íbamos a toda leche, íbamos parejos y separados a penas por una treintena de metros. Finalmente y llegando al bosque el corzo nos hizo un recorte y cruzando por detrás del coche nos sacó chispas. Tadeo llevado por la concentranción en el lance clavó frenos y por poco nos salimos de la carretera. El coche pegó un derrape que casi nos quedamos sin ruedas. Y una vez recuperada la compostura vimos como el corzo aminoraba el paso y entraba jadeante en el bosque.
(recechando al atardecer)
Conseguí cobrar esa mañana un corzo precioso que se camuflaba entre unos juncos y pretendía pasar desapercibido con su inmovilidad. El tiro no entrañaba mucha dificultad pues no estaría a más de 50m, pero tan sólo le conseguía adivinar la cabeza y el cuello a donde tiré. El jefe no estaba seguro de que el corzo mereciese la pena, a lo que le comenté, si lo que le blanqueaba eran las puntas...es un corzo precioso y sino verás...
(el corzo de las puntas blancas)
(el último corzo cobrado de la excursión)
 Al final se nos fue un poquito de las manos lo del paquete y nos tragimos de vuelta nueve corzos preciosos de los que tan sólo uno se quedó por debajo de los 300gr y de los que el grueso estaban muy afinados, entre 330 y 360gr.
(en el "protocolo" midiendo y pesando los corzos para registrarlos)
(resultado de la expedición)
No podíamos irnos de allí sin pegarnos un homenaje a base de codillo con chucrut y cerveza.

Pasamos cuatro días magníficos con buen tiempo y viendo muchos animales. La orgánica muy divertida y resolutiva, y el precio razonable (nos salió el corzo con todo incluido a poco más de 400€) así que si no fuera por que la economía anda resentida (y porque el jefe sigue con su pánico a los aviones)...es un plan para repetir!!

A.U.L.C.