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martes, 9 de octubre de 2012

Preparación del trofeo de Corzo II

Con algo de retraso por las vacaciones y demás follones veraniegos sigo sin dedicarle el tiempo que me gustaría al blog, y se me va a cumulando las fotos y las historias que contar...espero que en breve lo pueda poner al día:

Parte (I)
Parte (II)
En la primera entrada de la preparación del trofeo del corzo veíamos los procesos de "pelado", la cocción del cráneo, la limpieza y descarnado de este una vez cocido y el blanqueado con agua oxigenada.

El estado del corzo a estas alturas y tras haber dejado que seque un par de días tras el blanqueado debe ser algo así:
(imagen de un corzo tras las primera preparación)

El material que vamos a utilizar es:
Un taladro, una prensa pequeña, distintas discos de lijar y de pulir, pasta de pulir, un pincel, betún de judea y aguarrás.

(parte del material a utilizar)

Yo tengo el "banco de trabajo" en la terraza de casa y con la pequeña prensa, fijada a un elemento vertical, sujeto el taladro para poder tener las dos manos libres y poder trabajar con mayor libertad.

 (arriba lija grano medio, abajo lija grano fino y a la derecha disco de pulir con la pasta)

Yo le dedico unos 5-7 minutos por disco teniendo especial cuidado con los huecos de la nariz e intentando siempre hacer girar el disco de arriba hacia abajo, es decir, que el giro vaya de "la frente hacia la nariz" para evitar enganchones que haría saltar por los aires los frágiles huesecillos de la zona nasal.

(cráneo pulido (izquierda) y otro simplemente lijado (derecha))

La siguiente labor es la de colorear la parte de las rosetas que por causa de la cocción o por el agua oxigenada hayan quedado blanquecinas.
OJO este proceso anula la posibilidad de una posterior homologación oficial, ya que el tintado de las cuernas es motivo de nulidad de homologación


Para evitar que el betún manche o salpique el cráneo, lo que yo hago es envolverlo en film transparente de cocina. En un pequeño recipiente se diluye el betún con aguarrás para que no quede muy oscuro y vamos probando en un papel o cartón hasta que consideremos que hemos conseguido el tono similar al de la cuerna a colorear.
(en el corzo de la izquierda se aprecia perfectamente el antes y el después)

Con un poco de paciencia es fácil conseguir un buen resultado que una vez seco será difícil distinguir hasta donde se ha coloreado.

(Resultado final de los corzos. Nótese el grande la de izquierda sin tintar puesto que estaba pendiente de homologar y que finalmente dio medalla de oro)

El resultado final es de los trofeos perfectamente limpios, lijados y pulidos, y listos para montarlos en un plafón (de la manera más sencilla y habitual) o en una peana. Yo tengo una manera algo distinto (a mi criterio mejor que el habitual) que espero poder contarlo en el próximo post, y parte final. También tengo una entrada preparada sobre cómo homologar un trofeo de corzo, pero eso como digo será a la siguiente.

Hasta entonces!
A.U.L.C.

lunes, 30 de julio de 2012

Preparación del trofeo de Corzo

Por temas del "sprint final" antes de las vacaciones no he podido dedicarle ni medio minuto al blog, y eso que tengo nuevas fotos, nuevos lances, incluso nuevo material que enseñar!

Desde hace un tiempo llevo preparando una entrada donde explicar un poco el proceso de la preparación de un trofeo de corzo (como ya hice con el montaje de los colmillos) y al final es más extenso de lo que pensaba, así que voy a dividirlo en tres partes, aquí dejo la primera:

Parte (I):


El primer paso es "pelar" el cráneo. Para esta labor especialmente (para la demás también) es recomendable el uso de guantes de látex, ya que tratamos con la carne cruda y cualquier corte o herida se nos podría infectar. Parece obvio lo que voy a decir, pero con la cabeza congelada (muchos la guardan así) no es posible la operación.

Yo utilizo una navaja convencional, y con paciencia y maña se le va retirando la piel de la cabeza. Una vez que hayamos retirado la piel, procedemos a separar la mandíbula inferior del cráneo. Es una operación sencilla, y cortando los músculos del final de la misma, se puede tronchar y separar haciendo palanca.
(imagen no muy agradable pero muestra cómo debe quedar antes de hervir)

Una vez tengamos el cráneo limpio de toda la piel (entre las rosetas siempre suele quedar algo), y retirada la mandíbula inferior procedemos a cocerlo. Para ello, necesitamos una olla lo suficientemente profunda para que quede sumergido el cráneo hasta las rosetas.

Yo utilizo una olla express (destapada obviamente), y gracias a mi santa mujer y hasta el día en que se canse, los cuezo en la cocina de casa (mucho mejor al aire libre, aunque por otra parte no deja de ser un "guiso" jejeje).


Para este paso hay un truco que recientemente aplico con muy buen resultado. Es echarle una cucharada de polvo de lavavajillas, desengrasa el hueso pero no hace espuma (probé con Fairy y no funcionó...)
El tiempo de cocción es importante, y dependerá del fuego que usemos. Yo los dejo 50-55 min desde que rompe el agua a hervir. Si lo dejamos más el hueso se debilita demasiado, y menor tiempo de cocción dificultará enormemente la labor del descarnado y la limpieza del interior del cráneo.
Una vez cocido, dejamos que se enfríe un poco y empezamos a despojar toda la carne que nos sea posible. Para el interior del morro tenemos que tener especial cuidado pues los huesecillos de la nariz son espacialmente frágiles. De nuevo el material que yo uso es la navaja y un alambre terminado en gancho, que ayuda a dejar el hueso limpio. Debería quedar algo así:

Una vez hayamos conseguido dejar el hueso limpio lo metemos en agua oxigenada de alta concentración (110 vol) OJO Cuidado con este producto que es muy peligroso, de nuevo aquí es más que recomendable usar los guantes.

Hay quien empapa algodones con los que han cubierto el cráneo, a mi me gusta más sumergirlo completamente y hasta los pivotes.
24h después (no más de 30h que si no te quedas sin hueso!) tendremos lo que se conoce como la "primera preparación del trofeo" donde el cráneo está limpio y blanqueado, listo para el siguiente proceso que contaré en la próxima entrada.
Continuará...
Parte (II)

Hasta entonces !

martes, 27 de diciembre de 2011

Montaje de colmillos

En estos tiempos de crisis y como uno es inquieto por naturaleza, en los ratos en los que puedo intento hacer algunas manualidades. A continuación pongo alguna fotillo de cómo puede uno hacerse la tablilla de un cochino de manera más o menos sencilla.
El material que voy a usar es:
- Tiras de alpaca (de 2mm, 6mm y 30mm de ancho).
- Decapante e hilo de plata para las soldaduras.
- Herramienta (tipo dremel) con distintos discos para pulir.
- Plafón de madera circular (en este caso)
(los colmillos ya rellenos  de catalizador)
Además del material, es importante usar guantes y gafas para evitar posibles "accidentes domésticos" y por supuesto una buena mesa de trabajo, en mi caso un tablero encima de la mesa del salón, jejeje que desde luego no es la mejor opción!!
(el banco de trabajo)

El procedimiento de manera resumida y sin hacerlo muy pesado sería algo así:
Con las tiras de alpaca de 6mm se rodean los colmillos por la base, se marca y se corta. La unión la dejamos en la parte que va a quedar pegada a la tabla (evitando que se vean las posibles imperfecciones)
Con decapante se unta la unión y lo fijamos al gato de trabajo (también uso de base una piedra ignífuga) y un soplete dejamos que un par de gotas de estaño se fundan soldando la junta. Repetimos la operación con los demás casquillos.
Para hacer la tapas, de la tira de 30 mm ajustamos el ancho y cortamos. Se coloca el casquillo sobre la chapita una vez hayamos pasado el pincel con el decapante y de nuevo soldamos el conjunto por el interior.

Con unas tijeras se cortan los rebordes que sobran intentando apurar lo máximo pues lo que dejemos lo tendremos que pulir. La siguiente operación será cambiar el disco de amolar con el de pulir (con pasta de pulir metales) y el resultado debe ser una terminación brillante y pulida.
(casquillo con 1 lijado izda. y con 2 dcha. )
Con la tira de alpaca de 2mm se rodean las navajas (las amoladeras se pegarán directamente sobre el plafón) se ajusta y se le da un punto de soldadura, dejando un anclaje de 1 cm que usaremos para fijarlo a la tabla.

Ya sólo nos queda replantear el conjunto en la tabla marcarlo con un lápiz y realizar un par de taladros donde introduciremos los anclajes y que fijaremos con pegamento instantáneo.
Para rematar la jugada faltaría colocarle la chapita de latón con las iniciales y la finca y la chapa posterior con la que poder colgarla a la pared.

Y este es el "briconsejo" de hoy!! jejeje
El siguiente será hacer algo de bisutería con la cochina enorme con la que estrené el express a la que ya le he sacado los colmillos y con la que experimentaré a ver si soy capaz de hacer algo interesante!

A.U.L.C.