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martes, 30 de octubre de 2012

El corzo de la cascada (por Talo Tejada)

Por fin llegó el 10 de Julio y se abrió la veda de nuestro querido corzo. 
Después de varias salida al campo viendo  muchas corzas, una de ellas me saluda todos los días y me llama por mi nombre, pero no hay galán que se le acerque! Voy andando por la vereda de la cascada que todos los veranos me ha dado muy buenos resultados, en cuanto a corzos se refiere, y donde tengo localizado varios.
(la corza con la que me cruzaba todos los días)
Comienzo a andar y a mitad de la vereda localizo un venado bastante bonito aún con correa  pero me hace ilusión verlo ya que parece que puede ser un buen candidato para ir tras él esta berrea. Sigo con mi rececho y de repente escucho unos pasitos en el boquete de los corzos (lo llamamos así porque es el sitio donde más corzos se han visto siempre, los únicos dos corzos que tengo yo del Jautor los he matado allí) pero después de estar una media hora solo eran muflonas con las crías y algún que otro machito, por lo que sigo mi camino.
Se me ha hecho bastante tarde, pero me apresuro para asomarme a una zona donde durante la primavera había un corzo que me había ganado la partida cuatro ó cinco veces, ladrándome siempre él a mi primero, pero hoy he decidido entrarle al contrario de cómo lo hago siempre. Antes de asomarme donde lo tengo localizado escucho unas carreritas cortas y poco ruidosas, típico ruido que hacen los corzos y ya se me pone el corazón a cien. La vereda está bastante sucia, pero no puedo salirme de ella porque hay muchísima hojarasca y sería montar una escandalera, así que decido asomarme a gatas para intentar que no me vean. Sigo escuchando esas carreritas pero no localizo nada y se me está echando la noche encima. De repente entre los brezos veo una pareja de corzos correteando, a unos 100 metros (los que conozcáis esa zona o cualquiera de los alcornocales de brezos y quejigos, sabréis que ver algo a esa distancia es casi imposible) y veo que el macho se queda atrás, y sin pensármelo dos veces en cuanto asoma por detrás de un quejigo le pego el tiro y cae en el sitio.
Cuando veo que está cayendo me doy cuenta de que no es el corzo que llevo todo el año buscando, ya que es un corzo bastante pequeño y con las cuernas partidas, así que ante mi desilusión y mosqueo no le hice ni una foto (único animal que no le tengo hecha ninguna foto) y cuando se lo digo a mi padre, éste me intenta consolar diciéndome que esas cosas pasan y que así se aprende.
Cuatro días después volvemos al campo de madrugada, decido ir por la misma vereda a buscar el corzo que me tiene loco. Cuando llego a la cascada me encuentro a la misma corza de siempre, ésta vez estaba encamada y paso por detrás y no se da ni cuenta, o que ya está acostumbrada a verme y ni se asusta de mi! Empiezo a andar por la vereda de la cascada en y en el primer boquetón escucho un ruidito y era otra corza que estaba bebiendo agua, pero me ve y sale corriendo ladrándome, así que decido esperar un poco antes de seguir mi camino. Justo antes de asomarme al boquete de los corzos siempre me gusta asomarme por unas piedras desde donde se ve el arroyo, y con lo seco que está este verano el campo es de los pocos sitios donde hay agua limpia. Antes de asomarme escucho unos pasitos y me pongo ya nervioso, y entonces me pongo a darle vueltas como puedo asomarme, ya que si hay algún bicho abajo es muy fácil que me vea, ya que me asomo por el viso, así que decido dejar el rifle apoyado en una piedra y asomarme arrastrándome. Me asomo y veo una corza, pero sigo escuchando pasos y veo que la corza no se mueve. Así que después de unos cinco minutos veo que por la derecha se le acerca un corzo, y me pongo a mirarlo muy bien ya que no quiero volver a cometer otro error como el ya relatado. Por fin consigo verlo bien y me gusta, es un corzo viejo que viene a menos, así que me doy la vuelta y voy a por el rifle y me dispongo a tirarlo, cuando lo tiro veo que  el corzo ha hecho algo raro y corre hacia mí, por lo que me pasa corriendo a unos 10 metros pegándole otro tiro, veo que le vuelvo a enganchar pero sigue corriendo hacia el boquete. Está muy tocado y quiero apresurarme en rematarlo para que no sufra.
Después de la alegría de haber abatido este bonito corzo me voy hacia abajo a buscar la moto para cargarlo, andando por el carril de repente me encuentro José el guarda que había escuchado los tiros y se ha acercado, así que voy a enseñarle el corzo y me dice que lo montemos en el Land Rover que va a ser más cómodo que en la moto y que me lo acerca a la casa.
(el morisco de la cascada tras cobrarlo "cosido" a tiros)
Me dice que le gusta bastante el corzo, que además es de los que hay que matar por ser un corzo viejo que viene a menos, así que me quedo más contento después de lo del otro día a lo que sigo dándole vueltas!
Después me voy a ver la trampa de cochinos que dejamos montada el día anterior y para mi sorpresa tenemos un cochino cogido, así que no queda otra que aliñarlo! Aunque mi padre insistía en que no me pudiese nervioso (obviamente no se va a ir) salía mi instinto natural y me ponía como un flan, pero conseguí templarlos por un momento.
Una vez cobrado el cochino lo llevamos a la casa. Es una mañana histórica, ya que aunque el cochino haya sido con ayuda de la trampa es la primera vez en mi vida que mato dos bichos a rececho el mismo día, y ya ni que decir en la misma mañana.
(el autor con el doblete)
A todos los amigos que le cuento que he matado un corzo y un cochino en una mañana en El Jautor no se lo creen! Si cobrar uno sólo es muy difícil y se precisa de muchísima suerte... para matar dos ni te digo!!
T.T.O.

sábado, 27 de octubre de 2012

Resumen del verano en imágenes

Como parece imposible que me ponga al día con el blog...voy a poner un resumen del verano con una secuencia de imágenes a las que acompañaré con algún breve comentario!

Día de apertura de la media veda en Andalucía. Acompaño al jefe al Cubo a tirar unas palomas. Nos volvemos a casa habiendo pegado los primeros tiros y con 4 tórtolas y 8 palomas cobradas.


Segunda espera de una tanda de 4 en las que tuve a los cochinos en todas al rededor mío. En esta me acompaña Claudio (que es el que toma la foto). Nos entró una cierva, 4 cochinos por la espalda, y dos al comedero, uno de los cuales tremendo, al que estuve esperando que se atravesase comiendo para tirarlo y como suele pasar no me dio la opción, perdiendo la oportunidad de triar un magnífico cochino de más de 100kg!! Fueron varias la veces que me acordé de tener un arco en las manos...y no el rifle! jejeje

Este magnífico morisco (que a la postre ha dado Medalla de Plata) es el que vi durante una de las esperas antes mencionadas. Le comenté al jefe lo de su avistamiento, y durante la segunda tarde que estaba subido al árbol escuché un tiro...Estaba casi seguro de qué había sido y esperaba que hubiera tenido buen resultado. A los dos minutos me llega esta foto al móvil, y me llama el jefe para comentarme el lance. Qué tío con más suerte!!! Este año está que se sale! Ha cobrado uno precioso en Burgos y ahora le tocaba a un morisco dar la cara...Me alegro por el, aunque vuelvo a acordarme del arco...jejeje Le comenté que le iba a tocar esperarme pues aun no era de noche y yo tenía expectativas de que volviesen a aparecer por el comedero los cochinos de la tarde anterior, y este vez me había prometido a mí mismo estar más "espabilado".
En cuanto que se hizo de noche, pero con la suficiente luz para distinguir las siluetas dos cochinos medianos entraron al comedero. Yo estaba como un flan!! pero diligente y paciente esperé a que me diera alguno de los dos el costado. El portazo de un coche en la lejanía me dio la oportunidad. Uno de los dos animales levantó la cabeza y se cuarteó ligeramente en dirección al ruido. Aproveché para abrir el arco y apuntando con rapidez le coloqué el primer pin. La suelta me pareció el estallido de un rifle en el silencio de la noche y el inconfundible FOCC!! dibujó una sonrisa nerviosa en mi cara a la vez que intentaba bajar las pulsaciones para que no me diese un infarto!! Primera suelta con el arco!!! Y había hecho chicha!!! Vaya subidón!!! Al disparo los cochinos han salido trotando no muy asustados, pero yo se que hay uno que va listo! Llamo al jefe que me venga a buscar y al acercarnos al tiro encuentro la flecha llena de sangre y un rastro relativamente importante y fácil de seguir. Lo dejamos para la mañana siguiente.

El árbol donde está el puesto vista desde el comedero. 14 metros desde el punto más alejado y 8 en el más próximo.
El escenario ha cambiado radicalmente. Por motivos que no vienen al caso me es imposible acercarme a primera hora de la mañana a pistear, y solo a las 16h (de Agosto) con 35º puedo acercarme a intentar cobrar el cochino. Boga se ha venido conmigo, y meno mal! porque el abundante rastro de sangre que por la noche se veía con facilidad apenas se encuentra ahora ya que con el calor se ha secado la sangre.

Coágulos de sangre...apenas si se venían comparado con la noche anterior. Seguí el rastro algo más de un centenar de metros, teniendo que meterme incluso a gatas por los túneles de zarzas, pero al llegar a la caja de un arroyo, perdimos el rastro, y Boga se tumbó a la sombra mirándome con cara de...No lo cobramos.

Tras dos horas de pasar calor, sudor, pinchos y garrapatas no me quedó más remedio que dar por finalizada la búsqueda y renunciar a encontrar la primera pieza que hubiese cobrado con el arco!!

No toda la suerte ha sido para mal!! Esta foto es del tiradón casi sin querer que me sirvió para batir mi récord de palomas y para conseguir unas pocas "para el guiso"

Resultado del guiso de torcaces con judiones...bestial!! Claramente una receta que ya he incorporado a mi "libro de cocina gastronómica"

Esta imagen (realizada por un buen amigo y mejor fotógrafo) la pongo como resumen de todos los intentos que he hecho a los corzos con el arco...en los que no he conseguido ni abrir el arco aun habiendo visto mucha caza. Esto del arco es lo que tiene, cuando más difícil más me engancha!!

La siguiente entrada será de la berrea y de mi estreno como arquero!
Hasta entonces!!

A.U.L.C.

martes, 9 de octubre de 2012

Preparación del trofeo de Corzo II

Con algo de retraso por las vacaciones y demás follones veraniegos sigo sin dedicarle el tiempo que me gustaría al blog, y se me va a cumulando las fotos y las historias que contar...espero que en breve lo pueda poner al día:

Parte (I)
Parte (II)
En la primera entrada de la preparación del trofeo del corzo veíamos los procesos de "pelado", la cocción del cráneo, la limpieza y descarnado de este una vez cocido y el blanqueado con agua oxigenada.

El estado del corzo a estas alturas y tras haber dejado que seque un par de días tras el blanqueado debe ser algo así:
(imagen de un corzo tras las primera preparación)

El material que vamos a utilizar es:
Un taladro, una prensa pequeña, distintas discos de lijar y de pulir, pasta de pulir, un pincel, betún de judea y aguarrás.

(parte del material a utilizar)

Yo tengo el "banco de trabajo" en la terraza de casa y con la pequeña prensa, fijada a un elemento vertical, sujeto el taladro para poder tener las dos manos libres y poder trabajar con mayor libertad.

 (arriba lija grano medio, abajo lija grano fino y a la derecha disco de pulir con la pasta)

Yo le dedico unos 5-7 minutos por disco teniendo especial cuidado con los huecos de la nariz e intentando siempre hacer girar el disco de arriba hacia abajo, es decir, que el giro vaya de "la frente hacia la nariz" para evitar enganchones que haría saltar por los aires los frágiles huesecillos de la zona nasal.

(cráneo pulido (izquierda) y otro simplemente lijado (derecha))

La siguiente labor es la de colorear la parte de las rosetas que por causa de la cocción o por el agua oxigenada hayan quedado blanquecinas.
OJO este proceso anula la posibilidad de una posterior homologación oficial, ya que el tintado de las cuernas es motivo de nulidad de homologación


Para evitar que el betún manche o salpique el cráneo, lo que yo hago es envolverlo en film transparente de cocina. En un pequeño recipiente se diluye el betún con aguarrás para que no quede muy oscuro y vamos probando en un papel o cartón hasta que consideremos que hemos conseguido el tono similar al de la cuerna a colorear.
(en el corzo de la izquierda se aprecia perfectamente el antes y el después)

Con un poco de paciencia es fácil conseguir un buen resultado que una vez seco será difícil distinguir hasta donde se ha coloreado.

(Resultado final de los corzos. Nótese el grande la de izquierda sin tintar puesto que estaba pendiente de homologar y que finalmente dio medalla de oro)

El resultado final es de los trofeos perfectamente limpios, lijados y pulidos, y listos para montarlos en un plafón (de la manera más sencilla y habitual) o en una peana. Yo tengo una manera algo distinto (a mi criterio mejor que el habitual) que espero poder contarlo en el próximo post, y parte final. También tengo una entrada preparada sobre cómo homologar un trofeo de corzo, pero eso como digo será a la siguiente.

Hasta entonces!
A.U.L.C.

lunes, 3 de septiembre de 2012

Para el guiso...

La semana pasada le pedí a Javi que me guardase unas palomas para intentar hacerlas con fabes. Así lo hizo y tras hacer acopio de los ingredientes a ello me puse. Tengo que decir que aunque nos las comimos (Juanito puede dar fe) hubieran estado buenísimas....si no se me hubiera quemado el sofrito...dándole este regustillo a chamuscado a "mi receta".

Como quedé algo chafado por haberme cargado el guiso, decidí intentarlo de nuevo, y por ello le volví a pedir 4 o 6 palomas a tío Javier.

  - Te vas a venir a dormir el viernes? Pues traete la escopeta y bajamos a la vega a ver si matas media docena para el guiso.

Tras la llamada de Javier, lo primero que hice es darle vueltas a la cabeza para ver cómo me llevaba la maleta, las bolsas y la escopeta en la moto! Como para decir que no a pegar unos tiros!!
Problema resuelto con la funda del express, y sin más problemas allí me planté a cenar el viernes.

A las 8:15 me estaba recogiendo y nos fuimos a tomar un café con porras. No hay prisas pues las palomas entran a sestear a los chopos y no hay que madrugar. A las 9:00 estábamos con la escopeta en la mano y dispuestos a intentar cobrar alguna despistada que pasase por allí.

Yo llevaba 20 cartuchos, y le avisé a Javier que iba a "elegir la buena" para asegurarme su cobro (la zona del cauce estaba impracticable) e intentar con esa munición llegar a la media docena.

   - Anda! tu tira a la que entre bien que tengo un cajón para mañana en el coche por si hace falta.

(el puesto pegado a las cañas junto al cauce del río)

Hasta las 10:00 tan solo vimos volar alguna tórtola, y con los primeros tiros cobré dos. Viendo cómo estaba el ambiente yo veía difícil llegar al objetivo, pero Javier me avisaba que aun era pronto y que al menos alguna paloma se movería más tarde....

Joder si se movían!!! De un momento a otro empezaron a volar palomas por todas partes, eligiendo las buenas empezaron a caer palomas al suelo y me quedé sin munición en minutos. Una carrera al coche a por un par de cajas y vuelta al lío.

Entraban por doquier, aunque llevábamos cerca de la veintena en el suelo seguíamos eligiendo a las buenas respetando aquellas que aunque les "veíamos los colores" volaban por encima de las zarzas y cañas del río (que eran la mayoría).

(vista desde el puesto río arriba)

No pasó ni media hora y volvía al coche a por otro par de cajas más y los bandos de palomas seguían sin darnos tregua. A los pies del maletero del coche y mientras volcaba una de las cajas en las bolsas vi acercarse un bando por encima de las copas de los chopos. Rápidamente cargué la escopeta y cuando me coronaban conseguí hacer un doblete que me supo a gloria!

Esas nuevas cajas tampoco me duraron mucho, a las 11:30 estábamos guardando las escopetas en el coche y empezamos la cobranza.

Al principio casi nos tropezábamos con ellas, y el primer gancho lo llenamos sin apenas salir del puesto. El segundo tampoco costó, pero muchas inevitablemente habían caído en lo espeso y nos daban algún problema más.

(una percha de récord en un día "despistao")

El conteo de las que teníamos en el suelo lo habíamos perdido a mitad de tirada, y calculamos que unas 60 al menos habríamos bajado. Cuando dimos por terminado el cobro nos hicimos las fotos de rigor y comprobamos que entre las dos perchas teníamos 62 palomas y 2 tórtolas!!! Vaya tiradón!!! Han tenido que ser más de 80 las que han caído. No esperábamos semejante homenaje ni de lejos!! Y yo que me venía con veinte cartucho...jejeje

Lo mejor de todo es que por la falta de costumbre se me puso la cara como si me hubiesen pegado un guantazo con la mano abierta!!

(pasé más tiempo pelando que tirando, que barbaridad!!)

Después un botellín fresquito con un pincho de tortilla que estaba de vicio, y para terminar la mañana a pelarse unas cuantas para el guiso, que al fin y al cabo era para lo que habíamos venido!!

Hasta la siguiente!
A.U.L.C

viernes, 31 de agosto de 2012

A la tercera (o a la sexta) va la vencida!

Ya se acabó el verano; bueno, a mí se me acabó el verano mejor dicho.
Cierto es que aunque se me ha pasado muy rápido (como todas las cosas buenas) he tenido ocasión de escaparme al campo más de lo que en un principio tenía pensado, así que tengo bastantes cosillas pendientes de escribir, aunque debido a la falta de tiempo y a que no me he podido conectar más que un par de veces seguramente queden en el tintero a excepción de alguna captura importante del jefe que en cuanto recupere las fotos colgaré.
Este post sin embargo es "reciente" vamos... de hace unas horas...

Unas semanas atrás Javi y yo hacíamos varios intentos a un cochino que entraba asiduamente a un comedero al que no fuimos capaces ni de ver, el cual por cierto dejó de entrar durante las vacaciones (todo el mundo merece un descanso, jejeje) y ha sido reincorporarme al trabajo y recibir una llamada de Javi diciendo que volvía a visitarnos nuestro cochino, así que hace 5 días nos estabamos subiendo de nuevo a los chopos. Le escuchamos a nuestras espaldas e imaginamos que nos cortaba el rastro de llegada al puesto pues no dio la vuelta completa no apareciendo en la plaza.

 (tomando las precauciones necesarias)
El  Miércoles segundo intento (o quinto contando con los anteriores a las vacaciones). Esta vez tomamos la precaución de entrar por el agua para no dejar rastro. Hicimos todo bien, pero nuestro invitado debía estar viendo, como todo el mundo a excepción nuestra, el Mardid-Barça y a la cita solo aparecieron "Pepa" (así hemos bautizado cariñosamente a una rata de casi medio metro a la que vemos todos los días) "Lucy" (una pata alicortada que monta una escandalera cada vez que sube aguas arriba) y a nuestra espalda como todas las noches el gran duque vigilante desde su apostadero.

Anoche (Jueves) volvimos a intentarlo. Entramos con los pies en el agua y sin hacer ruido. Habíamos cogido unas cuantas plumas de paloma que llevabamos en el bolsillo para comprobar el aire de cuándo en cuándo y finalmente a las 20:30 estábamos subidos y en posición. No tardamos en escuchar río abajo a Lucy que venía formando la escandalera de cada tarde.


El aire sopla violentamente y el tronco se mueve como si fuese un junco! Poco antes de las nueve unos ruidos en el comedero nos ponen en alerta. La luna que ya ha salido se cuela entre las ramas descubriendo a Pepa, que una noche más nos visita. Escuchamos algo acercarse por lo apretado de nuestra espalda y nos pone el corazón a mil. Lo tenemos debajo del árbol...CUAK CUAK CUAK!! Coño con la pata qué susto nos ha pegado!! Venía formando un alboroto que ya pensábamos que se trataba del cochino!

Mientras nos reimos por el susto que nos ha pegado, veo como a Javi se le cambia la cara clavando los ojos por nuestra izquierda. Rápidamente cambia la flecha y me indica que se acerca por la orilla contraria un raposo. Ya le veo con los prismáticos, 22m a nuestra izquierda parado.

 - Lo tiro?
 - Si llega al comedero y se te atraviesa...Sí.
Furtivamente se acerca entre los juncos y en un rápido movimiento coge una paloma y se mete en lo espeso. Qué cabroncete...anda que se iba a quedar comiéndosela a la luz de la luna!!

 (los chopos se movían como juncos)

De nuevo un ruido por la izquierda nos pone en aviso aunque en un principio pensamos que se trata del zorro nuestra atención se multiplica al escuchar un animal atravezar los juntos del cauce. Al minuto Javi me confirma que ha visto al cochino cruzar una pequeña abierta y que se dirige al comedero.

El silencio se rompe al poco con el mascar del grano. Con los prismáticos confirmo que el cochino está ya en el comedero. Le indico a Javi que ya está ahí y le cedo los prismáticos para que valore la situación. Lo tenemos comiendo de cara en la zona de sombra y junto al tronco por lo que sin los primáticos apenas se adivina la silueta.

Con gestos me indica que lo va a dejar comer tranquilo y va a esperar a tirar cuando salga a la plaza. Los minutos parecen horas y los 18 metros que nos separan parecen la mitad...


El guarro cambia su posición y dando la vuelta al tronco empieza a comer por la derecha del comedero. Más de diez minutos y el guarro apenas ha levantado un par de veces la cabeza de la comida. Le digo a Javi que lo tire, que no parece que vaya a salir al claro. Está tres cuarteado de culo en una posición bastante buena y el medidor marca 17.

Tomada la decisión, abre el arco despacio, ancla, enciende la luz....FOK!! El guarro sale como un misil rompiendo monte describiendo un circulo hacia la izquierda para a los 30m desplomarse entre unos juntos donde escuchamos el característico gorgojeo antes de que reine de nuevo el silencio.

Todo son abrazos y saltos sin romper el silencio que ha quedado en el ambiente!! Por fin!! Después de unas cuantas intentonas hemos conseguido hacernos con el!! Estamos deseando bajarnos a verle, pero esperamos un rato prudencial mientras comentamos el tiro y el acierto en la decisión de tirarlo donde estaba y no haber esperado a que saliera pues con la luna clareando, poco probable era que se hubiese asomado.

Bajamos al tiro y vemos la arrancada. No encontramos sangre, ni la flecha...Sabemos que está muerto a pocos metros pero no somos capaces de cogerle el rastro. Finalmente nos acercamos a donde intuíamos que estaría y lo encontramos. Qué subidón!! Ahí estaba el primer cochino con arco cobrado en la finca!!

 (la flecha no atravesó al impactar con la paleta del lado contrario y no fuimos capaces de sacarla para la foto!)

Nos llevamos una sorpresa al comprobar que no se trataba de "nuestro" cochino, sino de uno más pequeño que alguna vez había merodeado por allí. Así que nos quedamos algo "contrariados" por la confusión aunque con la ilusión de saber que aún anda vivito y coleando el que nos ha ganado la partida más veces, y que si el nos lo permite, seguiremos jugándola!!

 (a la sexta va la vencida!!)

Hasta la próxima!
A.U.L.C.

lunes, 30 de julio de 2012

Preparación del trofeo de Corzo

Por temas del "sprint final" antes de las vacaciones no he podido dedicarle ni medio minuto al blog, y eso que tengo nuevas fotos, nuevos lances, incluso nuevo material que enseñar!

Desde hace un tiempo llevo preparando una entrada donde explicar un poco el proceso de la preparación de un trofeo de corzo (como ya hice con el montaje de los colmillos) y al final es más extenso de lo que pensaba, así que voy a dividirlo en tres partes, aquí dejo la primera:

Parte (I):


El primer paso es "pelar" el cráneo. Para esta labor especialmente (para la demás también) es recomendable el uso de guantes de látex, ya que tratamos con la carne cruda y cualquier corte o herida se nos podría infectar. Parece obvio lo que voy a decir, pero con la cabeza congelada (muchos la guardan así) no es posible la operación.

Yo utilizo una navaja convencional, y con paciencia y maña se le va retirando la piel de la cabeza. Una vez que hayamos retirado la piel, procedemos a separar la mandíbula inferior del cráneo. Es una operación sencilla, y cortando los músculos del final de la misma, se puede tronchar y separar haciendo palanca.
(imagen no muy agradable pero muestra cómo debe quedar antes de hervir)

Una vez tengamos el cráneo limpio de toda la piel (entre las rosetas siempre suele quedar algo), y retirada la mandíbula inferior procedemos a cocerlo. Para ello, necesitamos una olla lo suficientemente profunda para que quede sumergido el cráneo hasta las rosetas.

Yo utilizo una olla express (destapada obviamente), y gracias a mi santa mujer y hasta el día en que se canse, los cuezo en la cocina de casa (mucho mejor al aire libre, aunque por otra parte no deja de ser un "guiso" jejeje).


Para este paso hay un truco que recientemente aplico con muy buen resultado. Es echarle una cucharada de polvo de lavavajillas, desengrasa el hueso pero no hace espuma (probé con Fairy y no funcionó...)
El tiempo de cocción es importante, y dependerá del fuego que usemos. Yo los dejo 50-55 min desde que rompe el agua a hervir. Si lo dejamos más el hueso se debilita demasiado, y menor tiempo de cocción dificultará enormemente la labor del descarnado y la limpieza del interior del cráneo.
Una vez cocido, dejamos que se enfríe un poco y empezamos a despojar toda la carne que nos sea posible. Para el interior del morro tenemos que tener especial cuidado pues los huesecillos de la nariz son espacialmente frágiles. De nuevo el material que yo uso es la navaja y un alambre terminado en gancho, que ayuda a dejar el hueso limpio. Debería quedar algo así:

Una vez hayamos conseguido dejar el hueso limpio lo metemos en agua oxigenada de alta concentración (110 vol) OJO Cuidado con este producto que es muy peligroso, de nuevo aquí es más que recomendable usar los guantes.

Hay quien empapa algodones con los que han cubierto el cráneo, a mi me gusta más sumergirlo completamente y hasta los pivotes.
24h después (no más de 30h que si no te quedas sin hueso!) tendremos lo que se conoce como la "primera preparación del trofeo" donde el cráneo está limpio y blanqueado, listo para el siguiente proceso que contaré en la próxima entrada.
Continuará...
Parte (II)

Hasta entonces !